365 días que han pasado ya. 365 días que no volverán. 365
días en los que mi misión de enamorarte fue un fracaso total. No quiero
abandonar, pero creo que voy a guardar mi amor en su trinchera, en mi corazón,
para que se recupere de las heridas sufridas durante estos 365 días.
Retirada temporal, para que un día de estos empieces a notar
mi ausencia y te des cuenta de que me necesitas, si no te enamoras antes de
ella... Sí, porque con la suerte que tengo, seguro que en una semana te
enamoras de mi silencio, de mi desaparición cosa que mi cuerpo no logró en
estos 365 días.