Gracias por cada sonrisa que me provocas, por cada pena que me quitas y por cada beso que me debes.
Gracias por aceptar embarcarte conmigo en esta extraña aventura. La cuál, no sé hasta dónde llegará, pero si es contigo... Hasta el infinito y más allá.
Eres de lo mejor que tiene este mundo, me escuchas, me lees, me aconsejas... Siempre estás cuando más te necito, aunque no te lo pida!
Ya te lo he dicho unas ¿cuarenta veces? Y si no lo he hecho, lo pensé. Pero, creo que no te merezco, eres demasido para mí. (Y eso que yo soy perfecta).
Y para no repetirme mucho más, que te quiero, y cada día que pasa, te voy queriendo un poco más y más...
No lo olvides, yo estoy aquí para ti, de la misma forma que tú lo estás para mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario