miércoles, 23 de agosto de 2017
Último intento?
sábado, 20 de mayo de 2017
XVI
Gracias por cada sonrisa que me provocas, por cada pena que me quitas y por cada beso que me debes.
Gracias por aceptar embarcarte conmigo en esta extraña aventura. La cuál, no sé hasta dónde llegará, pero si es contigo... Hasta el infinito y más allá.
Eres de lo mejor que tiene este mundo, me escuchas, me lees, me aconsejas... Siempre estás cuando más te necito, aunque no te lo pida!
Ya te lo he dicho unas ¿cuarenta veces? Y si no lo he hecho, lo pensé. Pero, creo que no te merezco, eres demasido para mí. (Y eso que yo soy perfecta).
Y para no repetirme mucho más, que te quiero, y cada día que pasa, te voy queriendo un poco más y más...
No lo olvides, yo estoy aquí para ti, de la misma forma que tú lo estás para mí.
lunes, 8 de mayo de 2017
Todo empieza en ti
Cuando todo volvía a ser un mundo de lágrimas y de desesperación, apareciste tú. Justo en el momento en el que iba a tirar la llave de una puerta que tiene escrito sentimientos. Me has hecho comprender que esa puerta, por mucho que se intente, nunca se cierra del todo.
Me has escuchado, me has aconsejado y, lo más importante, me has inspirado. No solo a escribir esto, sino a como afrontar la vida. Como encontrar la ventana abierta aunque esta esté en el lado opuesto de la casa.
Aún nos queda mucho por conocer al uno del otro; pero lo que nos falta, se irá haciendo cada vez más y más pequeño con el paso del tiempo, de las horas y de los momentos en que estemos hablando, riendo, o simplemente mirándonos.
Será por el rey de oros, pero he ganado una gran fortuna encontrándote entre tanta multitud, y eso es algo que agradezco cada día que pasa, que pasamos...
Puede que no seamos una fecha, ni una canción... Pero somos recuerdos, momentos vividos.
Momentos que ocurrieron el día que el reloj decidió que pasasen rápido las horas para no poder estar todo el tiempo que hubiese deseado a tu lado,o encima...
Gracias por enseñarme que las cosas, siempre se vuelven mejores, sobre todo, si estás tú en ellas.
miércoles, 12 de abril de 2017
Ni 24 horas.
Pero ahora, estos recuerdos me traen tristeza, nostalgia... Me hacen creer que eso pertenece a un pasado muy lejano. A un tiempo que nunca se repetirá. Siento, que cuando te tuve a mi lado me has llenado pero ahora... ahora... me dejas vacía.
No es que seamos el amor de nuestras vidas, nuestras medias naranjas o las personas a las que Cupido le lanzó una de sus flechas. No, no somos personas destinadas a convertirse en una historia de amor. Solo somos dos seres que apagaron su soledad en los labios del otro.
Haciendo que, cuando estos se separaron, volviese todo el vacío de golpe.
jueves, 30 de marzo de 2017
No es por ti
No es por ti, es por mí. Ya me harté de las lágrimas que me inundan la cara al pensarte y de que mi cabeza no pueda olvidarte, pues el sitio del olvido está lleno de las veces que no te quería volver a hablar.
No es por ti, es por mí. Noto que somos personas muy diferentes. No tú de Marte y yo de Venus. De galaxias completamente opuestas, haciendo que no hablemos el mismo idioma a la hora del querer.
No es por ti, es por mí. Nuestras vidas parecían paralelas hasta que se produjo una perturbación en la mía, haciendo que nos cruzásemos. Al principio pensaba que los desastres tenían algo de bonito, ahora me doy cuenta de que no.
No es por ti, es por mí. Empiezo a odiar cuando mis amigas notan que no estoy como siempre y a pesar de que yo les insista con que estoy bien, tangan la certeza de que les miento. Pero es porque no quiero molestarlas cada vez que estoy mal.
No es por ti, es por mí. Necesito empezar a buscar el amor en otro sitio, y si fuese posible, que este sea correspondido. Necesito pasar página, cambiar de libro o dejar de leer; haré lo que sea necesario para no seguir queriéndote.
No es por ti, es por mí. Quiero poder escribir con la libertad de antes, sin que, tan pronto como tenga un lápiz, me den ganas de hacer esto, escribirte. O, por lo menos, que dejes de ser mi fuente de inspiración.
Es por ti, no por mí. ¿POR QUÉ COÑO NO ME PUEDES QUERER COMO YO TE QUIERO?
martes, 14 de febrero de 2017
Desahogos.
martes, 13 de diciembre de 2016
Alas infernales/ Salida
Karma
Una tímida lágrima empieza a mojar mi rostro. Me gusta la soledad en la que me deja mi padre porque me permite ser débil. No tengo que aparentar ser siempre fuerte. Más lágrimas acompañan a la anterior y mis hermosos ojos verdes toman un notable color rojo a la vez que se hinchan.
Respiro profundamente mientras me tranquilizo. Solo ha sido un mal momento. No soy capaz de comprender como siendo un demonio puedo ser tan frágil, a veces. Pensar en mi fragilidad me recuerda cuando se metían conmigo en el colegio... Sacudo la cabeza para alejar eses recuerdos.
¡Si, eso haré!- exclamo al aire.- Saldré a dar un paseo. Ver las nubes tan rojas siempre me relaja.
Con estas, guardo la pluma y el papel en el que estaba escribiendo y dejo atrás la casa a la que volveré en unas pocas horas para entrenar antes de que mi padre llegue y me descubra.
Que se pueda destruir me tranquiliza aunque me aterra. Como ya he dicho, no quiero acabar con ella, aunque mi mente sabe que es lo mejor pues tengo que acabar con todas las potenciales amenazas para los otros ángeles y para los humanos.
El haber estado en una pelea es lo que más me incomoda. Ahora sé lo que es estar en un campo de batalla, conozco el olor a sangre, la mirada de ira en el enemigo, los gritos de dolor de los heridos o el último chorro de voz de aquellos que son silenciados para siempre... Y lo que más me incomoda, es que me ha gustado. Es que he disfrutado ante tan atroz acontecimiento.
Como necesito relajarme un poco, ante la excitación de pensar en que sigo chocando mi espada con su tridente, decido coger un trozo de papel y empezar a dibujar un montón de lineas al azar. Estas empiezan a tomar forma a medida que mis pensamientos se centran en el sonido del choque de nuestras armas, en sus ojos verdes que se transformaron a rojos al verme...
Cuando me fijo en lo que he dibujado, veo que lo que allí estaba representando era ni más ni menos, que un brazo con una serpiente tatuada.