martes, 3 de abril de 2018
Soledad noctámbula
Llega la noche sin su luna, mis penas son las únicas que me hacen compañía en la oscuridad. Ya no hay rastro de los cigarrillos ni de las cervezas que adornaban la nevera hace dos horas. No hay nada que aparte los nubarrones de mi cabeza.
Las luces de la ciudad evitan que mis ojos vidriosos (como si de una ventana en los días de lluvia se tratasen) sean capaces de ver una estrella. Una que no sea fugaz para que me haga compañía a las tres de la madrugada de un otoño cualquiera...
Llevo un año sin tomar el café de tus ojos y, aún me dura el insomnio producido por la última mirada que cruzamos aquella tarde de verano. Aquella tarde que conservo intacta en mi mente, para que sea mi salvavidas en las noches como esta.
Hoy calló una noche sin luna, sin estrellas, sin esperanzas. Hoy, calló otra noche en la que noto que los kilómetros acaban con todos mis sueños de tenerte a centímetros.
lunes, 25 de septiembre de 2017
Últimas palabras
No importa que coja una dirección totalmente apuesta a la tuya, ni si vas borrando tus huellas durante el camino. Al final, mis pies me llevan de nuevo a tu lado.
En esto, nada tiene que ver el destino ni la casualidad.
Nuestras miradas siempre se acaban cruzando de nuevo por una sencilla razón. En el momento en que mis ojos no te pueden ver, mi cerebro empieza a trazar todas las rutas posibles para encontrarme contigo, teniendo en cuenta la dirección errante de tus pasos.
A veces, solo te miro desde lejos, te veo sonreír y se me escapa una sonrisa tonta a mí también. En eses momentos, no quiero acercarme a hablarte porque me toca olvidarte.
Siempre me digo, una y otra vez "Recuerda, esta vez lo vas a superar de verdad".
Que mi corazón ya no latía por ti. Pero me equivocaba...
Pasaron los días, las horas y los minutos, y a cada momento estaba esperando un mensaje tuyo.
Ellos tenían razón.
domingo, 27 de agosto de 2017
Hasta más escribir
Te has acostumbrado a que solo sea una amiga más, una persona que puede ser prescindible en tu vida. Ya va siendo hora de aceptarlo, de tirar esa toalla que quería sostener antes de esta nueva ostia que me has dado.
Ya estoy harta de ver como nunca quieres que quedemos, de sentir que solo me quieres para enviarnos mensajes... No, eso ya no lo puedo soportar más. Por eso, adiós.
Si, le digo adiós a todo aquello que un día sentí. Prefiero sentir odio que amor al verte. Estoy derrotada, tu has ganado. Te dejo en paz, para siempre. Lentamente me iré apartando de ti, puede que sea duro al principio, pero va a ser lo mejor para los dos.
Tu no tendrás que seguir fingiendo que quieres quedar conmigo, y yo podré borrar toda la historia de amor que me he ido creando en mi mente.
miércoles, 23 de agosto de 2017
Último intento?
sábado, 20 de mayo de 2017
XVI
Gracias por cada sonrisa que me provocas, por cada pena que me quitas y por cada beso que me debes.
Gracias por aceptar embarcarte conmigo en esta extraña aventura. La cuál, no sé hasta dónde llegará, pero si es contigo... Hasta el infinito y más allá.
Eres de lo mejor que tiene este mundo, me escuchas, me lees, me aconsejas... Siempre estás cuando más te necito, aunque no te lo pida!
Ya te lo he dicho unas ¿cuarenta veces? Y si no lo he hecho, lo pensé. Pero, creo que no te merezco, eres demasido para mí. (Y eso que yo soy perfecta).
Y para no repetirme mucho más, que te quiero, y cada día que pasa, te voy queriendo un poco más y más...
No lo olvides, yo estoy aquí para ti, de la misma forma que tú lo estás para mí.
lunes, 8 de mayo de 2017
Todo empieza en ti
Cuando todo volvía a ser un mundo de lágrimas y de desesperación, apareciste tú. Justo en el momento en el que iba a tirar la llave de una puerta que tiene escrito sentimientos. Me has hecho comprender que esa puerta, por mucho que se intente, nunca se cierra del todo.
Me has escuchado, me has aconsejado y, lo más importante, me has inspirado. No solo a escribir esto, sino a como afrontar la vida. Como encontrar la ventana abierta aunque esta esté en el lado opuesto de la casa.
Aún nos queda mucho por conocer al uno del otro; pero lo que nos falta, se irá haciendo cada vez más y más pequeño con el paso del tiempo, de las horas y de los momentos en que estemos hablando, riendo, o simplemente mirándonos.
Será por el rey de oros, pero he ganado una gran fortuna encontrándote entre tanta multitud, y eso es algo que agradezco cada día que pasa, que pasamos...
Puede que no seamos una fecha, ni una canción... Pero somos recuerdos, momentos vividos.
Momentos que ocurrieron el día que el reloj decidió que pasasen rápido las horas para no poder estar todo el tiempo que hubiese deseado a tu lado,o encima...
Gracias por enseñarme que las cosas, siempre se vuelven mejores, sobre todo, si estás tú en ellas.
miércoles, 12 de abril de 2017
Ni 24 horas.
Pero ahora, estos recuerdos me traen tristeza, nostalgia... Me hacen creer que eso pertenece a un pasado muy lejano. A un tiempo que nunca se repetirá. Siento, que cuando te tuve a mi lado me has llenado pero ahora... ahora... me dejas vacía.
No es que seamos el amor de nuestras vidas, nuestras medias naranjas o las personas a las que Cupido le lanzó una de sus flechas. No, no somos personas destinadas a convertirse en una historia de amor. Solo somos dos seres que apagaron su soledad en los labios del otro.
Haciendo que, cuando estos se separaron, volviese todo el vacío de golpe.