viernes, 13 de julio de 2018

Alas infernales/ El mensaje

Karma

La calle está casi desierta, respiro de alivio al comprobar que puedo pasear tranquilamente sin tener que hablar con algún estúpido vecino de los que siempre me encuentro cuando salgo a estirar mis esqueléticas alas.

Contemplo cada roca que se encuentro en mi camino. A medida que avanzo más hacia el centro del infierno estas están más y más calientes y todo se va llenando un poco más del ligero humo que estás emiten.

Veo a otro demonio y sin dudarlo me meto en otro callejón para no tener que hablarle. Sigo concentrada en mis pensamientos “¿Volveré a alguna guerra?”, “¿Le diré a mi padre que he ido a luchar?”, “¿Qué me diferencia de los otros demonios para no poder entrenar con ellos en la escuela?”.

Unos graves ladridos me quitan de mis pensamientos a los que no le pude dar una respuesta válida. Al mirar hacia atrás, veo como un enorme perro de tres cabezas se dirige hacía a mí de manera muy veloz y con escasa intención de detenerse.

Sin duda alguno, era Cancerbero, el perro que vigila las puertas del infierno. “¿Qué hace caminando por estas calles y no en su lugar habitual?”. Al ver que se detiene a mi lado, me ha dado la única respuesta mis preguntas.

Una de sus cabezas dejó caer una especie de carta a mis pies, y después se marchó por el mismo lugar por el que había venido, pero esta vez ya en silencio y con un paso mucho más relajado.

Al mirar la carta, veo que tiene mi nombre escrito en la parte exterior del sobre. La recojo y al abrirla empiezo a leer el mensaje que contenía:

“Reúnete conmigo y con el Señor de las Tinieblas, es importante. No hables con nadie y no te entretengas por el camino.”

Al final, se podía observar la ilegible firma de mi padre. Y tras un corto momento de sorpresa ante tan extraña invitación, me dirijo al lugar de la reunión.

Christopher

Me dirijo a unas mesas de piedra que hay junto a un río que casi nadie va a visitar, porque necesito tranquilidad. El camino es bastante tranquilo, solo me he detenido a hablar con dos ángeles que iban a llevar a su pequeño al parque.

El agua corre sin detenerse, al igual que los peces que viven en ella, que subían y bajaban por el agua mientras que esquivaban con una gran habilidad las piedras que se ponían en su camino.

¡Eso es lo que yo debo hacer! No tengo que quedarme mirando para la piedra que no me deja avanzar, tengo que ser capaz de rodearla, ya que no se va a mover de ahí por más que yo lo desee con toda mi alma. – le digo a un pequeño pájaro que se ha posado a mi lado.

Cuando lo observo mejor, me fijo que no era un pájaro cualquiera, sino una de las blancas palomas que utilizamos para comunicarnos en el cielo. Y, en efecto, esta traía su carta en el pico. Ella me mira fijamente y deja caer el sobre en mi mano.

Al recogerla, observo que tiene mi nombre escrito en letras doradas, además de tener el sello oficial de San Pedro plasmada en ella. Sin duda, debe de ser algo importante. Pero, antes de abrir la carta, meto la mano en el bolsillo y le doy un poco de comida a la paloma.

Mientras observaba como picoteaba las migas de pan que le ofrecí, no recordaba el sobre que tenía entre mis largos y blancos dedos. Solo cuando está alzó el vuelo, la curiosidad se apoderó de mi cuerpo y decidí ver el contenido del sobre:

“Christopher te necesitamos, reúnete conmigo en el sitio de siempre. Es urgente, por favor, no te demores mucho.

Ante tal petición no me puedo resistir, y sin darme tiempo a meter la carta de nuevo en su sobre, abro las alas y emprendo mi vuelo. Ya que eso me permitirá llegar mucho antes que caminando.

martes, 3 de abril de 2018

Soledad noctámbula

Calló la noche y con ella murieron las esperanzas de ese día. No seré la mejor persona del mundo, no llegaré a estudiar lo que deseo, dormir temprano y este año tampoco lograré enamorarle.

Llega la noche sin su luna, mis penas son las únicas que me hacen compañía en la oscuridad. Ya no hay rastro de los cigarrillos ni de las cervezas que adornaban la nevera hace dos horas. No hay nada que aparte los nubarrones de mi cabeza.

Las luces de la ciudad evitan que mis ojos vidriosos (como si de una ventana en los días de lluvia se tratasen) sean capaces de ver una estrella. Una que no sea fugaz para que  me haga compañía a las tres de la madrugada de un otoño cualquiera...

Llevo un año sin tomar el café de tus ojos y, aún me dura el insomnio producido por la última mirada que cruzamos aquella tarde de verano. Aquella tarde que conservo intacta en mi mente, para que sea mi salvavidas en las noches como esta.

Hoy calló una noche sin luna, sin estrellas, sin esperanzas. Hoy, calló otra noche en la que noto que los kilómetros acaban con todos mis sueños de tenerte a centímetros.

lunes, 25 de septiembre de 2017

Últimas palabras

I

Al final siempre vuelvo.
No importa que coja una dirección totalmente apuesta a la tuya, ni si vas borrando tus huellas durante el camino. Al final, mis pies me llevan de nuevo a tu lado.
En esto, nada tiene que ver el destino ni la casualidad.
Nuestras miradas siempre se acaban cruzando de nuevo por una sencilla razón. En el momento en que mis ojos no te pueden ver, mi cerebro empieza a trazar todas las rutas posibles para encontrarme contigo, teniendo en cuenta la dirección errante de tus pasos.
A veces, solo te miro desde lejos, te veo sonreír y se me escapa una sonrisa tonta a mí también. En eses momentos, no quiero acercarme a hablarte porque me toca olvidarte.
Siempre me digo, una y otra vez "Recuerda, esta vez lo vas a superar de verdad".


II

He pensado que te tenía superado.
Que mi corazón ya no latía por ti. Pero me equivocaba...
Pasaron los días, las horas y los minutos, y a cada momento estaba esperando un mensaje tuyo.
Me horroriza la idea de quererte de nuevo. Aunque, realmente, nunca he dejado de hacerlo.
Ellos tenían razón.

III
Todo era más fácil cuando me convencí de que ya no te quería.
Mis ojos, ya no se mojaban al escuchar tu nombre. Mi pecho, no se comprimía ante la idea de verte.
Ahora, eso cambió, y todo me duele. Porque me recuerda a ti.
Espero acabar pronto con este sufrimiento.

IV
Ahora si, ya es el momento de ponerle un punto y final.
No más celos, no más intromisiones en tu vida. Estoy dispuesta a dejarte marchar de una vez por todas. Espero que seas feliz con ella, que sigáis hablando durante horas y horas y que le compres  muchos más anillos.
Creo, que no tengo nada más que decirte.
Salvo que, ese "Te quiero", me lo guardaré, para que sea el ancla que evite que mis sentimientos vuelvan a flotar. 

domingo, 27 de agosto de 2017

Hasta más escribir

He intentado de todas las formas posibles que me quisieras. Que sintieses lo mismo que yo pero, ahora, me doy cuenta de que eso nunca va a suceder.
Te has acostumbrado a que solo sea una amiga más, una persona que puede ser prescindible en tu vida. Ya va siendo hora de aceptarlo, de tirar esa toalla que quería sostener antes de esta nueva ostia que me has dado.
Ya estoy harta de ver como nunca quieres que quedemos, de sentir que solo me quieres para enviarnos mensajes... No, eso ya no lo puedo soportar más. Por eso, adiós.
Si, le digo adiós a todo aquello que un día sentí. Prefiero sentir odio que amor al verte. Estoy derrotada, tu has ganado. Te dejo en paz, para siempre. Lentamente me iré apartando de ti, puede que sea duro al principio, pero va a ser lo mejor para los dos.
Tu no tendrás que seguir fingiendo que quieres quedar conmigo, y yo podré borrar toda la historia de amor que me he ido creando en mi mente.

miércoles, 23 de agosto de 2017

Último intento?

Esto no tenía que ser así.
Se suponía que ya estaba, que te dejaba de querer. Pero no.
No soy capaz de no pensar en ti, no soy capaz de borrarte de mi vida. Pero, esta vez, será la definitiva. Ya no van a existir otras oportunidades. Será un "ahora o nunca". Porque quiero evitar que consumas todo mi corazón.
Para lograrlo, voy a hacer las cosas de una manera diferente. La más importante, es que me voy a permitir imaginar que lo voy a lograr. No pensaré que es imposible, que solo me quieres como amiga... ¡Eso es parte del pasado!
Ahora, sé que tus preciosos ojos marrones se van a fijar en los míos y verán aquello que antes no eran capaces. Descubrirán cuanto te quiero en realidad y que las palabras se me quedan cortas. Tus manos, desearan estar en mis caderas para acercar mi cuerpo al tuyo...
Si, me voy a permitir pensar en que esto, será realidad. Porque, como te dije una vez, "atraemos a nuestras vidas aquello que emitimos" y en esta última ocasión, espero emitir la convicción de que va a funcionar.
En el hipotético caso de que fracase, siempre puedo hablar con Mario, para que me diga dónde conseguir setas verdes, y ganar una nueva oportunidad.

sábado, 20 de mayo de 2017

XVI

Gracias por cada sonrisa que me provocas, por cada pena que me quitas y por cada beso que me debes.

Gracias por aceptar embarcarte conmigo en esta extraña aventura. La cuál, no sé hasta dónde llegará, pero si es contigo... Hasta el infinito y más allá.

Eres de lo mejor que tiene este mundo, me escuchas, me lees, me aconsejas... Siempre estás cuando más te necito, aunque no te lo pida!

Ya te lo he dicho unas ¿cuarenta veces? Y si no lo he hecho, lo pensé. Pero, creo que no te merezco, eres demasido para mí. (Y eso que yo soy perfecta).

Y para no repetirme mucho más, que te quiero, y cada día que pasa, te voy queriendo un poco más y más...

No lo olvides, yo estoy aquí para ti, de la misma forma que tú lo estás para mí.

lunes, 8 de mayo de 2017

Todo empieza en ti

Cuando todo volvía a ser un mundo de lágrimas y de desesperación, apareciste tú. Justo en el momento en el que iba a tirar la llave de una puerta que tiene escrito sentimientos.  Me has hecho comprender que esa puerta, por mucho que se intente, nunca se cierra del todo.

Me has escuchado, me has aconsejado y, lo más importante, me has inspirado. No solo a escribir esto, sino a como afrontar la vida. Como encontrar la ventana abierta aunque esta esté en el lado opuesto de la casa.

Aún nos queda mucho por conocer al uno del otro; pero lo que nos falta, se irá haciendo cada vez más y más pequeño con el paso del tiempo, de las horas y de los momentos en que estemos hablando, riendo, o simplemente mirándonos.

Será por el rey de oros, pero he ganado una gran fortuna encontrándote entre tanta multitud, y eso es algo que agradezco cada día que pasa, que pasamos...

Puede que no seamos una fecha, ni una canción... Pero somos recuerdos, momentos vividos.

Momentos que ocurrieron el día que el reloj decidió que pasasen rápido las horas para no poder estar todo el tiempo que hubiese deseado a tu lado,o encima...

Gracias por enseñarme que las cosas, siempre se vuelven mejores, sobre todo, si estás tú en ellas.

miércoles, 12 de abril de 2017

Ni 24 horas.

Al principio tu recuerdo me sacaba una tímida sonrisa. Recordar el camino que tus dedos hicieron sobre mi cuerpo, como los apoyabas en mis labios para luego besarnos. Y tus manos, suaves, tocando mi cuello como si fuese un salvavidas.

Pero ahora, estos recuerdos me traen tristeza, nostalgia... Me hacen creer que eso pertenece a un pasado muy lejano. A un tiempo que nunca se repetirá. Siento, que cuando te tuve a mi lado me has llenado pero ahora... ahora... me dejas vacía.

No es que seamos el amor de nuestras vidas, nuestras medias naranjas o las personas a las que Cupido le lanzó una de sus flechas. No, no somos personas destinadas a convertirse en una historia de amor. Solo somos dos seres que apagaron su soledad en los labios del otro.
Haciendo que, cuando estos se separaron, volviese todo el vacío de golpe.

jueves, 30 de marzo de 2017

No es por ti

No es por ti, es por mí. Te dejo porque ya no lo aguanto más. No soporto el pensamiento de que es tu sonrisa la que pone al Sol en el cielo, y que tus ojos le ceden el brillo a las estrellas que adornan el cielo nocturno.

No es por ti, es por mí. Ya me harté de las lágrimas que me inundan la cara al pensarte y de que mi cabeza no pueda olvidarte, pues el sitio del olvido está lleno de las veces que no te quería volver a hablar.

No es por ti, es por mí. Noto que somos personas muy diferentes. No tú de Marte y yo de Venus. De galaxias completamente opuestas, haciendo que no hablemos el mismo idioma a la hora del querer.

No es por ti, es por mí. Nuestras vidas parecían paralelas hasta que se produjo una perturbación en la mía, haciendo que nos cruzásemos. Al principio pensaba que los desastres tenían algo de bonito, ahora me doy cuenta de que no.

No es por ti, es por mí. Empiezo a odiar cuando mis amigas notan que no estoy como siempre y a pesar de que yo les insista con que estoy bien, tangan la certeza de que les miento. Pero es porque no quiero molestarlas cada vez que estoy mal.

No es por ti, es por mí. Necesito empezar a buscar el amor en otro sitio, y si fuese posible, que este sea correspondido. Necesito pasar página, cambiar de libro o dejar de leer; haré lo que sea necesario para no seguir queriéndote.

No es por ti, es por mí. Quiero poder escribir con la libertad de antes, sin que, tan pronto como tenga un lápiz, me den ganas de hacer esto, escribirte. O, por lo menos, que dejes de ser mi fuente de inspiración.

Es por ti, no por mí. ¿POR QUÉ COÑO NO ME PUEDES QUERER COMO YO TE QUIERO?

martes, 14 de febrero de 2017

Desahogos.

I

¿Y si realmente todo fuese un sueño? ¿Una ilusión? ¿Qué cada persona nueva que conocemos la ha creado nuestra imaginación para llenar una parte de nosotros? ¿Qué, por eso, cuando estamos en una cierta situación y la compartimos con otra persona, esta suele entendernos?

La verdad, sé que la vida no es así, pero me gustaría creer que sí. Que cuando algo cambie, creemos a una persona que nos enseñe como controlar la situación.

II

A la gente no le gusta mirar a los ojos a las personas tristes, a veces, ni las quieren tener cerca ¿Por qué?
Un día llegué a la conclusión de que es porque sus ojos expresan un montón de sentimientos que tienen atrapados en su interior, y  las personas normales no son capaces de procesarlos todos, y eso les asusta.

Les asusta no entender como alguien, con tantas cosas dentro, pueda estar mal. No entienden que los sentimientos puedan llegar a ser una carga muy pesada, aunque estos sean buenos. No entienden que la tristeza es un sentimiento necesario para librar el exceso de carga que tenemos, mediante las lágrimas. No se acuerdan de que un día, ellos también estuvieron tristes y nadie hizo nada.

III

¿Cómo recuperamos algo que nunca hemos tenido? ¿Cómo dejas marchar algo que nunca vino? ¿Cómo olvidas algo que nunca has recordado? ¿Cómo te gustan las cosas que odias? ¿Cómo despiertas si nunca has soñado? ¿Cómo sangras si nunca te han herido? ¿Cómo tocas algo que nunca ha estado a tu lado? ¿Cómo se respira si me quitas el aire? ¿Cómo gritas si todo es silencio?

IV
San Valentín se puede convertir en mi mayor infierno. Solo puedo pensar en estar a tu lado, haciendo las cosas típicas de pareja. Si, esas cosas que odio mirar cuando voy por la calle, que odio ver por los pasillos del instituto, esas cosas que me queman por dentro porque me recuerdan que no soy lo suficiente buena como para que una persona quiera mantener una relación seria.

Hay vacíos que la amistad no puede llenar.

martes, 13 de diciembre de 2016

Alas infernales/ Salida

Salida

Karma

Dejo mis pensamientos y la pluma con la que estaba escribiendo a un lado. Mis ojos se posan en el trozo de "cielo" que se observa desde la ventana, es hora de comer. Mi padre aún no ha llegado a casa y no creo que lo haga hasta que esté dormida.

Voy a la cocina, no queda casi comida. Cojo un trozo de pan y me lo como con un poco de aceite por arriba. Es la tercera vez en la semana que como eso, y porque estamos a Miércoles. Abro el grifo y mientras lleno un vaso con agua mis pensamientos abandonan mi cuerpo. Vuelvo en mí cuando noto como el agua moja mi mano al rebosar del vaso.

Un leve suspiro se escapa de mi boca. Ahora esta es mi vida. He estado en una batalla siendo la mejor de las guerreras y ahora me toca quedar encerrada en estas cuatro paredes que quieren simular ser una casa.

Una tímida lágrima empieza a mojar mi rostro. Me gusta la soledad en la que me deja mi padre porque me permite ser débil. No tengo que aparentar ser siempre fuerte. Más lágrimas acompañan a la anterior y mis hermosos ojos verdes toman un notable color rojo a la vez que se hinchan.

Respiro profundamente mientras me tranquilizo. Solo ha sido un mal momento. No soy capaz de comprender como siendo un demonio puedo ser tan frágil, a veces. Pensar en mi fragilidad me recuerda cuando se metían conmigo en el colegio... Sacudo la cabeza para alejar eses recuerdos.

¡Si, eso haré!- exclamo al aire.- Saldré a dar un paseo. Ver las nubes tan rojas siempre me relaja.
Con estas, guardo la pluma y el papel en el que estaba escribiendo y dejo atrás la casa a la que volveré en unas pocas horas para entrenar antes de que mi padre llegue y me descubra.

Christopher

Continuo observando la sangre que tengo en el tarro, es tan hipnótica como una lámpara de lava. Aunque mirarla me produce un leve sudor frío, ya que sé lo que significa tenerla. Quiere decir que he salido a luchar y que ese demonio puede ser destruido.

Que se pueda destruir me tranquiliza aunque me aterra. Como ya he dicho, no quiero acabar con ella, aunque mi mente sabe que es lo mejor pues tengo que acabar con todas las potenciales amenazas para los otros ángeles y para los humanos.

El haber estado en una pelea es lo que más me incomoda. Ahora sé lo que es estar en un campo de batalla, conozco el olor a sangre, la mirada de ira en el enemigo, los gritos de dolor de los heridos o el último chorro de voz de aquellos que son silenciados para siempre... Y lo que más me incomoda, es que me ha gustado. Es que he disfrutado ante tan atroz acontecimiento.

Como necesito relajarme un poco, ante la excitación de pensar en que sigo chocando mi espada con su tridente, decido coger un trozo de papel y empezar a dibujar un montón  de lineas al azar. Estas empiezan a tomar forma a medida que mis pensamientos se centran en el sonido del choque de nuestras armas, en sus ojos verdes que se transformaron a rojos al verme...
Cuando me fijo en lo que he dibujado, veo que lo que allí estaba representando era ni más ni menos, que un brazo con una serpiente tatuada.

Siento que debo de destruirlo, pues el demonio ha sido la fuente de inspiración. Pero, por otro lado, nunca antes me había salido un dibujo tan bien, por lo que decido guardarlo en el tercer cajón. Después, me doy cuenta de que no tengo nada que hacer en casa y decido ir a dar un grato paseo.

martes, 1 de noviembre de 2016

Se necesitan seis

Tras cinco intentos fallidos de empezar a escribir esto, creo ya sé por dónde tienen que ir mis palabras.

Me has dicho que te gustaba que escribiese sobre ti, así que eso es lo que voy a hacer, porque me resulta mucho más fácil decirte todo lo que siento a través de mi blog que por un mensaje de WhatsApp.

La verdad es que no entiendo como esto puede ser así, supongo que es porque si lo hago por aquí, tengo la posibilidad de no mostrarte nunca lo que dejo escrito, pero no puedo no mostrarte un mensaje que ya haya sido enviado.

Puede parecer algo complejo de entender o que solo me lo parezca a mí, no lo sé. Estoy algo confusa, pensaba que ya tenía las palabras bien organizadas para decírtelas, pero acabo de descubrir que ese orden no existe cuando empiezo a pensar en ti.

La verdad, aun llevo noches en las que me cuesta dormir por el caos  que me ha provocado hablar contigo en persona después de tanto tiempo sin verte. Aún no he podido similar todas las palabras que hemos compartido al margen del resto del grupo. Y lo que es aún peor, aun no me he quitado el recuerdo de tu cuerpo pegado al mío, tras fundirnos en aquel abrazo.

Y si mal no recuerdo... No, no, no, ¡No me lo puedo creer!, dime que es mentira, dime que lo que estoy pensado no es verdad. ¡Mierda, mierda, mierda! ¿Pero cómo coño te pude decir eso en persona? ¿Cómo cojones te pude preguntar si recuerdas que te dije que me gustabas? Joder...

Vale, vale, vale, respira, tranquila, respira, no pasa nada. Lo peor no es que te lo haya preguntado como si esas cosas fuesen algo fácil de olvidar, como si hoy le dices a una persona que te gusta y al siguiente ya se le tiene que olvidar. No, lo peor ha sido  lo que vino después.

¿Cómo te pude decir que a lo mejor solo te quiero como fuente de inspiración, si al mirar tus ojos clavados en los míos se me queda la mente completamente en blanco? Lo reconozco, no fue lo más inteligente, pero antes de tenerte delante era la cosa con más sentido del mundo.

Ya lo sé, ya lo sé, que es normal tener dudas y eso todo que se le suele decir a una persona para que no se sienta tan estúpida después de meter la pata de una manera realmente escandalosa. Pero no te escribo para que me digas eso todo, de hecho, ya ni recuerdo porque te estaba escribiendo...

Lo mejor va a ser que lo deje aquí para no empeorar más las cosas y a ver si la próxima vez pienso me lo pienso  seis veces antes de empezar a escribir.

martes, 18 de octubre de 2016

Chico Tomate

Puede que no tengas ni la menor idea de que es así como te llamaba al principio, en las primeras miradas furtivas, en las primeras flechas de amor... Siempre me ha gustado llamarte así para recordar lo sonrojado que estás.
                                            
Hace días que quiero escribirte esto, pero no tengo un diccionario del corazón y muchos sentimientos no los puedo transformar en palabras. Lo importante es que me muero por decirte que "Me gustas"; sé que ya lo he hecho millones de veces, pero necesito seguir haciéndolo por si en algún momento tú también lo sientes. Necesito recordarte-lo por si en algún día te olvidas de que tengo el corazón en carne viva y, sin tú saberlo, le hechas el más agrio de los limones.

 Empiezo a sentir que esto es una estupidez, una tontería. Supongo que no te gusta que te lo recuerde, que quieres pasar página y salvar esta amistad o lo que sea que nosotros tenemos.

¿Recuerdas cuando te dije que estaba fatal? Te he mentido en el motivo, no era por culpa de ver las imágenes de la muerte separando a mis gemelos favoritos; pero me di cuenta de que no te iba a decir: "Tengo un problema, y el protagonista eres tú".


Ya está, ya dije todas las palabras que me estaban ahogando, aunque esto no significa que el agua dejase de correr para acumularse de nuevo.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Testam(i)ento

Bienvenidos a mi testam(i)ento, aquí os voy a dejar por escrito y de forma oficial, todo lo que os voy a dejar mientras viva:

A mis amigos:

1. Una sonrisa en su rostro siempre que pueda.
2. Un hombro donde apoyarse o dejar las lágrimas para seguir caminando más ligero.
3. Los mejores consejos que se me puedan ocurrir.
4. Los chistes más malos del mundo.
5. Intentaré sacarles una débil sonora carcajada en los momentos más tensos.
6. Mis más sinceras palabras.
7. Y lo más importante, le voy a dar todo lo que soy, sin reservarme nada para mí.

A mi familia:

1...
 No tengo mucho que dejarles, pues todo lo que yo soy es porque lo he heredado de ellos.

Al Chico Tomate:

1. Le daría todo lo que me pidiese, pero no quiere nada mi.

A mi yo del futuro:

1. Le dejo el mejor pasado posible.

A mi futuro gato:

1. Todas las latas de atún que quiera.
2. Mi última mirada
3. Mi último suspiro.

Al resto del mundo:

1. Mi cuerpo pudriéndose debajo de la lápida.
2. Toda mi alma, que la dejo en cada uno de mis "escritos".

Dejo esto aquí escrito en pleno uso de mis facultades intelectuales, para que quede constancia de todo lo que vais a recibir mientras no me muera.

martes, 13 de septiembre de 2016

En proceso

Intenté olvidarle, de hecho, estoy conociendo a nuevas personas que me están ayudando en este largo proceso. No se pueden comparar con él, pero sí que están haciendo todo lo posible, aunque a pesar de ver en mí cosas que él no veía, no les puedo corresponder.

Esto me da mucha rabia, porque sé de primera mano, lo que significa sufrir por culpa de los amores no correspondidos, Pero lo siento, el corazón es así de caprichoso y no es capaz de comprender quién es mejor para su funcionamiento.

Lamento si a alguien le hago pensar que el amor no está hecho para él, pero no os lo voy a negar, todas las personas lo pensamos en algún momento. Que vamos a morir solos, que nunca nadie va a querer nuestros defectos, que el amor no está programada para entrar en nuestras vidas, que con nuestra media naranja se han hecho un zumo...

Solo son frases que usamos mientras el amor que nos va a corresponder está en proceso. Sí, el amor está hecho para todos, tarde o temprano aparecerá en nuestras vidas, sorprendiéndonos como solo este saber hacer.


Deciros que cuando la gente piensa eso es porque no ha encontrado la persona, el momento, el lugar... Y cuando lo hagan y vean que son correspondidos, se darán cuenta de por qué no lo habían encontrado antes. Porque non eran las personas correctas.

viernes, 19 de agosto de 2016

Viviendo irrealidades

-Quiero viajar, quiero llegar hasta la Luna y mirar su lado oculto, ver como el Sol no se ha marchado para abandonarnos. Y estar en compañía de las otras estrellas.

-Vale, te llevaré a la Luna, seré como tu Peter Pan. Iremos a Nunca Jamás y seremos dos niños perdidos más.

-¿Y luego qué haremos?

-Iremos de planeta en planeta en busca del que tenga una rosa y tres volcanes, para acabar en una escuela de magia y con tres soles reluciendo en el cielo.

-¿Haremos todo eso?

-Eso y más, te lo prometo.

-¿Y cuándo lo haremos?

-Ni Sherlock Holmes tiene la respuesta a esa pregunta.

Ella sonrío y cerró los ojos, estaba dispuesta a que todas esas cosas se le hiciesen reales aunque solo fuese en su cabeza, en sus sueños. No importaba, porque todas esas palabras le hicieron dormir con una gran sonrisa.

Él en silencio la observó, sabía que no podía llevarla a la Luna, pero sí que sabía qué hacer para que la Luna bajase hasta dónde está ella, sabía cómo ser dos niños perdidos más. Y le iba a hacer realidad esas locuras.

A la mañana siguiente, ella se fue a su clase de artes, le encantaba todo lo que aprendía. Ella pensaba que allí más que estudiar lo que hacía era vivir, disfruta con cada pincelada que daba, con cada escultura que hacía o con cada nuevo pintor que les enseñaban.

Las clases terminaron. Ese día hablaron sobre William Turner, también conocido como “El pintor de la luz”. A ella le despertó algo en su interior, le encantaba como captaba las cosas, cada pincelada que había sobre ese lienzo.

Al salir la estaba esperando, como todos los días. Ella subió al coche muy emocionada y no paraba de hablar, le contó todo lo que había aprendido en aquellas clases. Todas las ideas que se despertaron en su mente. Por eso, tardó en darse cuenta de que se habían pasado su casa hace mucho tiempo.

-¿A dónde nos vamos?

-Lo descubrirás dentro de poco.

-¡Pero no sé cuánto es ese poco!

-Pues yo no te lo voy a decir, lo vas a tener que adivinar.

Ella se hizo la enfada, le miraba de reojo y veía su sonrisa de autosuficiencia, tan perfecta, que tenía que dejar de mirarlo para no empezar a sonreír ella y que su enfado no se notase.

-As ganado este asalto, pero no la guerra, borra esa sonrisa- pensaba para sus adentros.

Ahora, era él quién la miraba. Le encantaba verla cuando se hacía la enfadada, porque se le formaba una bonita arruga en el entrecejo. Lentamente, le puso su mano sobre la pierna y se la empezó a acariciar. Ella se la cogió y se la acercó a sus labios. Ya no había rastro de la diminuta arruga.

-¿Qué es ese olor?

-Venga Sherlock, tú puedes saberlo.

-¿Es el mar? ¡Sí, es el mar!

-Elemental querido Watson.

-¿Pero hace un segundo no era Sherlock?

-Tú eres todo lo que quieras ser, Wendy

-¿Por qué Wendy? ¿Acaso eres Peter Pan?

-Sí, y estás en este coche para ir a Nunca Jamás, tal como te prometí.

Ella no dijo nada, solo podía mirarlo y sonreír. Estas tonterías solo las puede hacer él, y le encantaba eso. Sí, estaba dispuesta a no envejecer nunca si es a su lado.

El viaje se hizo bastante ameno, y el paisaje era precioso. Ya se podía ver el mar desde la lejanía, y unas pequeñas gaviotas revoloteando en lo más lejano, aunque cada vez se estaban acercando más y más.

Llegaron a un pequeño embarcadero y dejaron allí el coche. Él abrió el maletero y empezó a sacar neveras, toallas… Y lo empezó a cargar todo en un barco que estaba amarrado.

-Seamos malos, vayamos a dar un paseo en el barco del Capitán Garfio ahora que no está. Venga Wendy, sin miedo.

Ella sonrió y se introdujo dentro del pequeño barco, detrás de ella se metió él y el barco empezó a navegar por encima de las calmadas olas de aquel mar. Los dos se relajaron mientras el capitán los llevaba hacía una pequeña isla

-¿Ya estamos llegando a Nunca Jamás?

-Si señorita, vas a ser una niña perdida más. A ver si eres capaz de ver a campanilla- le dijo el capitán siguiéndole el rollo.

-¿Y va a haber tres soles en el cielo?

-Umm…- él se quedó mirando al pequeño Peter Pan.

-Claro que sí, los tres soles van a estar hoy en el cielo. Y en uno de ellos vas a poder ver una serpiente alada.-Le dijo ayudando al capitán.

Frenaron en la orilla, y bajaron los dos. No había nadie en aquella isla apartada de toda civilización posible, ¡Por eso decía lo de niña perdida! Pero era incapaz de ver por qué decía lo de los tres soles y de la serpiente alada.

-A lo mejor solo lo dijo por cumplir, para que me creyese que puede hacer todas mis fantasías realidad. Aunque él es todo lo que sueño.- pensaba ella.

-Venga, relájate. Que aquí no va a haber ningún cocodrilo que quiera comerte las manos. Como mucho hay algún que otro tiburón.

-¿Ti-ti-burones? Estás de bromas, ¿no?

-No, aquí hay muchos tiburones. La película de tiburón se ha inspirado en esta pequeña playa.- Le dijo muy serio.

-Señor, dime que está de bromas- le dijo suplicando al capitán de barco que le dijese que no había tiburones.

-La verdad, es que se han visto algún que otro tiburón hace algún par de años. Pero lo de la película… Ya es mucho exagerar- dice con una gran carcajada.

Ella miró al agua con miedo, le encantaba el olor a mar, ver el movimiento de las olas y todas las maravillosas historias que hay sobre el, todos los cuadros que exaltan su belleza y su grandeza. Pero ahora, solo puede ver aletas por todas partes.

Nunca le gustaron las criaturas que el mar oculta, y menos los que tienen grandes dientes y que sean capaces de devorarla entera en menos tiempo del que tardarían en ir a rescatarla.

-¿Nos metemos entonces?

-¡No! Ni loca, yo esa agua no la voy a tocar.

-Vale, quédate en la orilla mientras yo voy a nadar.

El corrió y se tiró de cabeza al mar, de pronto empezó a gritar mientras se iba hundiendo. Las olas ya empezaban a cubrirle la cabeza. Sin dudarlo un momento, ella se lanzó completamente vestida a salvarle.

-¡No te acerques, que es un tiburón!

De pronto, se sumergió completamente, sin dudarlo más, nadó lo más rápido posible en dirección al último sitio dónde lo vio. Pero allí ya no había nadie, ni nada. De pronto, algo la ataca por la espalda.

-¡Aaaaaaah!- gritó a pleno pulmón.

Detrás de ella sale él riéndose a carcajadas mientras la coge y la acerca a su cuerpo. Le da un gran beso pero ella le aparta de un gran empujón.

-Déjame en paz. No me toques, esta vez ya te has pasado.

Él se quedó petrificado, mirando como ella salía a la orilla y se escurría el pelo; un montón de agua empezó a caer. Estas gotas se juntaron junto a todas las otras que la caían de la ropa.

-No te enfades, solo era para que superases el miedo.-Dijo mientras nadaba a la orilla.

-Pues no ha funcionado.

-Yo creo que sí que lo ha hecho.

-¿Y por qué crees eso? Si se puede saber…-Dijo ella con los ojos en llamas.

-Porque aunque yo te haya dicho que había un tiburón en el agua te has metido igual, eso quiere decir que no te importaba tanto el tiburón y que no le temes tanto.

-¿O tal vez quiere decir que te quiero a ti más, y que solo en ese momento lo puedo soportar?- Dijo mientras se iba acercando a donde estaba él y lo abrazó con mucha fuerza.

Él le devolvió el abrazo, mientras le indicaba que debían de subir al barco de nuevo. Este se puso en marcha, y empezaron a ir a otras isla, por el camino vieron tres islas con una montaña respectivamente, aunque parecían grandes volcanes.

-Bueno, ahora es cuando estamos en nuestro cambio de planeta en busca del que tenga tres volcanes y una rosa, eses son los tres volcanes, pero ¿Y la rosa?- Le preguntó él como si la estuviese buscando por las orillas.

-Creo que nos hemos equivocado de planeta entonces, o puede que finalmente el cordero se escapase de la caja y la comió.- Dijo mientras buscaba con todo su ahínco una señal de vida de aquella flor, que, sin duda, allí no estaría.

Justo cuando se giró para ver si él la había visto, la encontró.  La tenía entre sus manos, mientras estaba de rodillas con una gran sonrisa en la cara. Luego se levantó y se la entregó con mucho cuidado para que no se pinchase.

-Parémonos en aquella isla de allí, que es dónde está el único volcán inactivo de este planeta.  Que ya va siendo hora de comer.

Bajaron y empezaron a comer unos sándwiches fríos que él había metido en la nevera que llevaban, y lo acompañaban con un refrescante zumo de naranja. Era todo lo que comían desde el almuerzo y eso que ya estaban a media tarde.

-Tu planeta es precioso, Principito.
Él la miró en silencio, le encantaba la sonrisa que tenía en la cara. Le estaba gustando toda aquella aventura en la que se habían embarcado, se lo notaba. Pero lo mayor sorpresa de todas, los estaba esperando al final del largo viaje por esas maravillosas islas.

-Señor, puede venir aquí un momento- le dijo el capitán del barco.

Él se acercó lo más rápido posible.

-¿Qué sucede?

-Verá, me temo que tenemos que ir ya a la siguiente isla, para llegar a la hora programada.

-Ah, vale, entiendo.- le dijo él.

La llamó y casi al momento ella ya estaba a su lado, le dijo que se tenían que ir ya de aquel planeta, que era hora de la limpieza de los volcanes y que tenían que empezar a arrancar los baobabs mientras aún eran pequeños.

En la siguiente isla en la que pararon, él le dijo que esperase en el barco. Pasados unos cinco minutos, el capitán le mandó que se bajase del barco, que la estaba esperando.

-Por cierto, vas a encontrar un paquete en la orilla. Ponte lo que haya dentro y que tengas mucha suerte.- le dijo con una gran sonrisa.

Ella se quedó un poco petrificada, ¿Qué sorpresa le tendrá hora preparada? ¿Qué habrá dentro del paquete? ¿Qué fantasía absurda me va a hacer realidad?

Cogió el paquete, estaba perfectamente cerrado. Al abrirlo se encontró con una larga tela, una carta y lo que parecía ser una varita. Al final, resultó que aquel montón de tela, era una maravillosa capa con el logo de Slytherin bordado.

La carta decía lo siguiente:
“Mi pequeña Bellatrix Lestrange, estás a  punto de vivir una gran batalla contra el hombre que tanto te has alegrado de haber matado.
Pd: He recuperado mi varita, la que tenías escondida en mi cuarto, pero a cambio, te he traído la tuya. Toda para ti.
Atte. Sirius Black”

-Por lo visto, esta va a ser la escuela de magia a la que voy a asistir. Que se prepare, que tiene todas las de perder ese sangre sucia- pensó para ella.

De pronto, él apareció detrás de uno de los múltiples árboles que allí había. Y la batalla dio comienzo. Eran dos jóvenes enamorados corriendo por una isla lanzando hechizos, sin darse cuenta de que el mayor hechizo que allí había era la del amor que los juntó.

-¡Qué divina pareja!- pensaba el capitán del barco, mientras veía aquella maravillosa escena desde el barco.

Las horas fueron pasando muy veloces, finalmente se escuchó que de la boca de ella salió la maldición de la muerte y el juego se acabó. Él se desplomó al suelo con mucha elegancia y ella corrió para revivirlo con un gran beso en los labios.

Subieron de nuevo al maravilloso barco que los estaba llevando a cumplir cada una de sus pequeñas fantasías. Y se dirigieron a la última isla. Se sentaron a ver la puesta de sol pero delante tenían unos inmensos árboles que les tapaban las vistas y lo fracturaban en tres partes.

-Aquí ya tienes los tres soles que te había prometido.

Y en el momento empezaron a salir fuegos artificiales, uno de ellos, ascendía como una majestuosa serpiente.

-Y aquí tengo mi serpiente alada- le dijo mientras apoyaba la cabeza sobre su hombro izquierdo.

Después de eso, emprendieron el viaje de regreso a casa. Con las estrella iluminando y una enorme Luna llena en el medio.

-Solo me queda hacer una cosa.

-¿Qué cosa?

-Decirte dónde se esconde el Sol cuando aparece la Luna, pues tú no lo puedes ver, pero yo sí.

-¿Y por qué yo no lo pedo ver?

-Porque se oculta en tu sonrisa.

Ella se sonrojó y mostró una de sus mejores sonrisas. Al llegar de nuevo al coche se despidieron del capitán e iniciaron su viaje de regreso a casa.

El viaje estaba siendo muy oscuro, se empezaba a notar muy cansada, con ganas de cerrar los ojos y no volver a abrirlos jamás. Pero esta sensación se le quitó de golpe al llegar a casa.

De pronto, se empiezan a escuchar unas voces:


-Ya ha vuelto, no vuelvan a cargar.

lunes, 18 de julio de 2016

Alas infernales/ ¿Fácil de matar?


Karma

La mayor parte de los demonios no utilizan las plumas de sus ángeles gemelos para escribir, sino para hacer una magia ancestral llamada vudú.
Estos demonios echan el aceite que se extrae del interior de las rocas de la parte más profunda del infierno, y lo hacen arder con “Hairys”, una llama especial que nunca se apaga. Se dice que esta es incluso más antigua que el mismo cielo. Pero creo que son solo leyendas.

Una vez que el aceite ya ha sido encendido con Hairys, se pone la pluma en el recipiente y a medida que esta se quema, el ángel empieza a arder también, pero no con fuego. Se quema con sus propios pecados y solo los más puros pueden aguantarlo. Pero yo no lo voy a hacer.

En primer lugar, porque él ni la notaría, es demasiado puro para quemarse. En segundo lugar, por lo mucho que me ha costado quitársela. Aún me sorprende tenerla entre mis manos. Pero me la he ganado.
Y ahora, al fin puedo hacer lo que siempre quise, ¡Escribir!

Aunque es injusto que la mayoría de los demonios ya hayan tenido su pluma con doce o trece años y yo he tenido que esperar hasta los veinte y dos.
Todo porque tengo muchísimo poder y piensan que nunca sabré controlarlo. Y en lugar de permitirme entrenar, me dejan encerrada en casa al margen de las batallas.

Lo que no sabe mi padre es que me entreno todos los días con los diversos cuchillos y tridentes que él tiene en el salón. Además, tampoco es consciente de que he sido la guerra enmascarada que se enfrentado con “El Bendito”.

Christopher

Es el momento de limpiar la espada. Pero no voy a tirar la sangre, no después de lo mucho que me ha costado obtenerla, por eso la voy a guardar en un tarro. A pesar de que la guerra ha sido hace bastantes semanas, aún no se ha secado y muestra un brillante color rojo.
Nunca había visto una sangre con ese color tan fuerte y con tanto aroma.

El agua bendita mezclada con la sangre demoníaca es la forma más práctica de acabar con el demonio del cual se ha extraído esta, pero hay un problema; es demasiado mala para morir con la poca sangre que tengo acumulada. Necesito un poco más, pero va a ser muy difícil de conseguir. Y tampoco estoy seguro de querer acabar con ella… Porque tengo la sensación de que me completa.

No me puedo imaginar cómo sería mi vida sin ella. Ya no podría volver a estar presente en ninguna batalla, pues he sido llamado a esta última porque se había notado la presencia de una fuerza potencialmente peligrosa. Y solo un ángel de mi clase la podría detener.

Nunca antes me habían dejado participar porque están convencidos de que no sería capaz de matar a nadie. Ni siquiera al mismo Lucifer, aunque lo tenga delante con las manos atadas y con la espada ya en apuntando a su garganta.
Además, me dicen que no sigo la palabra divina de nuestro creador, aunque en esto se equivocan, son ellos los que no lo hacen. Yo estoy perdonando al prójimo.

Reconozco que ahora, que por fin he encontrado a mi demonio perdido, me doy cuenta de las ganas que tienen de matar al suyo. Pero también le perdonaré la vida al mío. Las palabras son vacías si no las acompaño con mis actos. Además, la espera ha sido muy larga, aunque ha merecido la pena, ya que Dios me ha recompensado con ella.


miércoles, 29 de junio de 2016

Alas infernales/ Presentaciones

Karma
Yo soy ese karma que se encarga de que las cosas te salgan mal si no haces el bien. Yo soy el yang, todo lo negativo que pasa en el mundo es por mi culpa y también soy el demonio en persona. Soy la reina de todas vuestras desgracias y esto se demostró en aquella pelea. En la pelea más cruel y sanguinaria entre el bien y el mal.

En ella he visto un ángel, pero no era uno corriente. Dicen que el demonio es un ángel caído, pero se equivocan. Desde que le vi, me di cuenta de que él era EL Ángel, el único y verdadero. Gabriel a su lado es como una paloma.

Él es justo todo lo contrario de mi persona, es el karma que hace que pasen cosas buenas si haces el bien, es el ying que limpia vuestra aurea de mi marca de maldad.
Es el único ángel de clase "J" que he visto en la pelea y yo soy la de la serpiente tatuada en el brazo, para dejar bien claro que he sido yo la que ha hecho que Dios expulsase a los humanos del paraíso.

Esta es la primera vez que escribo, porque los demonios solo podemos escribir con la pluma de nuestro ángel gemelo. Y yo, por fin, he logrado obtener la mejor de todas. La más blanca, la más grande y la que tiene una pequeña "J" en el extremo inferior.

Christopher

Después de aquella pelea me di cuenta de que eso de que los demonios son ángeles caídos es falso. Ella nunca en su vida ha sido un ángel, ya ha nacido con ese horrible tatuaje grabado en el brazo y con su tridente de complemento. Es como una Barbie disfrazada para la fiesta de Halloween, pero por desgracia, es muy real.

En aquella pelea me ha dejado totalmente destrozado. Ella debe de ser, por lo menos, la hija de Satán. Cuando nuestras miradas se cruzaron en aquel derramamiento de sangre, me he dado cuenta de que es el demonio que ha incrementado el nivel de maldad, el nivel de desgracias... provocando que no pudiese dejar mi espada un segundo en su sitio.

Recuerdo que la batalla la ha dejado dañada, pero por desgracia, yo tampoco había salido muy victorioso. Tardé mucho tiempo en volver a tener todas las plumas en su sitio correspondiente y, aún estuve más tiempo intentando recuperar toda la energía que me ha hecho gastar.


Es increíble cómo no puedo quitármela de mi mente. El motivo más probable de que no pueda olvidarla es ese olor a sangre. A su sangre, que aún desprende mi espada.
Es extraño, sé que no debo matar, yo nunca quise matar a alguien, pero con ella, con ella... ¡Todo es diferente!

martes, 21 de junio de 2016

17.

17 años hago hoy, no sé que poner, no me siento nada rara ni diferente de cuando tenía 16 años. Mi vida siempre fue bastante normal, nunca fui una persona que destacase ni con muchos amigos, pero eso sí, los que tengo son los de verdad.

No creo que la gente piense que soy imprescindible en su vida, aunque muchas personas si lo son en la mía. Ellos son parte de mi historia, para no decir que son mi historia completa. No puedo permitirme imaginar la vida sin muchas de las personas que me rodean, mis familiares, amigos, conocidos e incluso de aquellas personas que me sacan un poco de quicio.

Siempre creí que eso del amor es algo que llega así de golpe, pero que se ve rápidamente si este no es correspondido, No me han echo falta 17 años para saber que esto no es así realmente, los 16 anteriores ya me han bastado. Si, lo digo porque me enamoré como cualquier adolescente y, porqué no decirlo de paso, me enamoré de la persona equivocada; aunque en el momento parecía la correcta.
  Aún no la he podido olvidar, aunque entró en mis planes demasiadas veces, espero que ahora alcance la madurez suficiente para saber que nunca la voy a poder borrar de mi mente aunque elimine todas sus conversaciones, redes sociales.... Porque los recuerdos se almacenan en la memoria no en un disco duro.

Tanto de hablar de amor me recuerda a mis amigos, porque son ellos las principales personas con las que comparto mis tontería, son ellos los que me aconsejan y, a veces, me infundan falsas esperanzas. Aunque estas nunca están de más.
  Dicen que los amigos de verdad se pueden contar con los dedos de una mano, pero yo no lo puedo hacer, porque al mirar mis manos tengo las suyas sujetándome para evitar que caiga a un precipicio de dolor y soledad.

Amigos míos, si estáis leyendo esto, me gustaría pediros perdón por si en algún momento os he fallado, si no me comporté como se esperaba de mi persona e incluso si os he  faltado con algunas palabras o consejos.
  Intento siempre daros ánimos en vuestros peores momentos con mis chistes malos, para intentar sacaros, aunque sea, una sonrisa por las estupideces que me hacen gracia.

Estos 17 años fueron maravillosos gracias a todos vosotros, por eso, lo que algunos denominan que es mi día, yo os digo que también es el vuestro, porque de no ser por todos vosotros todo podría ser muy diferente en mi vida.

Otro punto importante de estos 17 años que cumplo ahora, es mi familia, ellos son el pilar más fuerte que sostiene toda mi vida, sin ellos no podría llegar a existir la persona que está escribiendo ahora;puede que de no ser por ellos, a mi nunca me gustase escribir, de echo, lo podría hasta odiar.
  Gracias a mis padres por todo lo que me han soportado, aunque sé que ellos no me van a leer, me gustaría dejar aquí escrito que les quiero pedir perdón por todas las decepciones que les pude provocar, que siento mucho no ser la hija perfecta que a lo mejor ellos podrían esperar.
     No soy la hija inteligente que ellos esperaban, no soy muy sociable, odio salir de fiesta, aunque cuando salgo, no hay quién me devuelva  a casa: No muestro mucho mi sonrisa ni tampoco os doy muchos besos ni abrazos, esto no os lo toméis como que no os quiero, ¡Todo lo contrario! Lo que pasa es que no me gusta mucho que la gente me toque, por miedo a no acostumbrarme en un futuro a la ausencia de sus caricias.
  A mi hermana, decirte que tú tampoco me lees (creo), pero no me molesta mucho, de echo, a veces lo prefiero así, me das toda la intimidad que preciso para poder expresarme libremente, te agradezco todas las sonrisas que me has quitado durante estos 17 años, por supuesto que también hubo unas cuantas peleas, pero si no nos llegásemos a pelear es que algo malo pasaba.
 Al resto de mi familia, muchas gracias por todo, por siempre animarme para que llegue mucho más lejos de lo que creo que puedo llegar.

Ahora esto va para ti, muchas gracias por haber leído esto todo hasta el final, puede que entres en mis amigos, en familiares... pero lo que me importa es que, aunque pueda que no te conozca, mi vida tampoco sería la misma si tú no estás ella.
Felices 17, para mí misma,

lunes, 6 de junio de 2016

Palomo 666

Eso de que el demonio es un ángel caído es falso, solo es un ángel que tropezó con un amor indebido.  666, el número de besos que le robó a su amado antes de ser descubierto y expulsado del paraíso; 666, el número de lágrimas que le resbalaron por su rostro al descubrir que a él le tocaba ser el malo en aquella trágica historia de amor.

Fue un duro golpe descubrir que, mientras a él todos lo odiaban, a Dios más lo adoraban, por haber expulsado el mal de entre sus filas, sin saber que estaba apartando al amor de su vida.
  Ruptura dolorosa después de 33 años del nacimiento de su único hijo. Vientre de alquiler que le costó su relación y el diablo de Dios por siempre se separó.

Destierro, abandono, soledad e incomprensión, es todo lo que ganó de aquel trágico tropezón con el maldito amor. Todos dicen que fue Dios el que lo inventó ¡Menuda equivocación!, solo lo llenó de desilusión, falsas esperanzas y peores aventuras que nunca llegan a nada, salvo para que uno ame más.

666, sufrió mucho por amor porque su palomo se fue a dejar la semilla que le traería la alegría, pero cuando regresó, la chispa se apagó. Supongo que por eso el infierno está en llamas, para que cuando Dios mire hacía el, se dé cuenta de que nunca lo olvidó y de que todavía lo ama.

666, el número de días y noches que duró ese amor; y su número de la suerte en el maldito se transformó.
    Palomo sin alas, que no vuela ya, solo puede caminar por la soledad; perdónalo, vuelve a amar y así la paz al mundo regresará.