martes, 21 de junio de 2016

17.

17 años hago hoy, no sé que poner, no me siento nada rara ni diferente de cuando tenía 16 años. Mi vida siempre fue bastante normal, nunca fui una persona que destacase ni con muchos amigos, pero eso sí, los que tengo son los de verdad.

No creo que la gente piense que soy imprescindible en su vida, aunque muchas personas si lo son en la mía. Ellos son parte de mi historia, para no decir que son mi historia completa. No puedo permitirme imaginar la vida sin muchas de las personas que me rodean, mis familiares, amigos, conocidos e incluso de aquellas personas que me sacan un poco de quicio.

Siempre creí que eso del amor es algo que llega así de golpe, pero que se ve rápidamente si este no es correspondido, No me han echo falta 17 años para saber que esto no es así realmente, los 16 anteriores ya me han bastado. Si, lo digo porque me enamoré como cualquier adolescente y, porqué no decirlo de paso, me enamoré de la persona equivocada; aunque en el momento parecía la correcta.
  Aún no la he podido olvidar, aunque entró en mis planes demasiadas veces, espero que ahora alcance la madurez suficiente para saber que nunca la voy a poder borrar de mi mente aunque elimine todas sus conversaciones, redes sociales.... Porque los recuerdos se almacenan en la memoria no en un disco duro.

Tanto de hablar de amor me recuerda a mis amigos, porque son ellos las principales personas con las que comparto mis tontería, son ellos los que me aconsejan y, a veces, me infundan falsas esperanzas. Aunque estas nunca están de más.
  Dicen que los amigos de verdad se pueden contar con los dedos de una mano, pero yo no lo puedo hacer, porque al mirar mis manos tengo las suyas sujetándome para evitar que caiga a un precipicio de dolor y soledad.

Amigos míos, si estáis leyendo esto, me gustaría pediros perdón por si en algún momento os he fallado, si no me comporté como se esperaba de mi persona e incluso si os he  faltado con algunas palabras o consejos.
  Intento siempre daros ánimos en vuestros peores momentos con mis chistes malos, para intentar sacaros, aunque sea, una sonrisa por las estupideces que me hacen gracia.

Estos 17 años fueron maravillosos gracias a todos vosotros, por eso, lo que algunos denominan que es mi día, yo os digo que también es el vuestro, porque de no ser por todos vosotros todo podría ser muy diferente en mi vida.

Otro punto importante de estos 17 años que cumplo ahora, es mi familia, ellos son el pilar más fuerte que sostiene toda mi vida, sin ellos no podría llegar a existir la persona que está escribiendo ahora;puede que de no ser por ellos, a mi nunca me gustase escribir, de echo, lo podría hasta odiar.
  Gracias a mis padres por todo lo que me han soportado, aunque sé que ellos no me van a leer, me gustaría dejar aquí escrito que les quiero pedir perdón por todas las decepciones que les pude provocar, que siento mucho no ser la hija perfecta que a lo mejor ellos podrían esperar.
     No soy la hija inteligente que ellos esperaban, no soy muy sociable, odio salir de fiesta, aunque cuando salgo, no hay quién me devuelva  a casa: No muestro mucho mi sonrisa ni tampoco os doy muchos besos ni abrazos, esto no os lo toméis como que no os quiero, ¡Todo lo contrario! Lo que pasa es que no me gusta mucho que la gente me toque, por miedo a no acostumbrarme en un futuro a la ausencia de sus caricias.
  A mi hermana, decirte que tú tampoco me lees (creo), pero no me molesta mucho, de echo, a veces lo prefiero así, me das toda la intimidad que preciso para poder expresarme libremente, te agradezco todas las sonrisas que me has quitado durante estos 17 años, por supuesto que también hubo unas cuantas peleas, pero si no nos llegásemos a pelear es que algo malo pasaba.
 Al resto de mi familia, muchas gracias por todo, por siempre animarme para que llegue mucho más lejos de lo que creo que puedo llegar.

Ahora esto va para ti, muchas gracias por haber leído esto todo hasta el final, puede que entres en mis amigos, en familiares... pero lo que me importa es que, aunque pueda que no te conozca, mi vida tampoco sería la misma si tú no estás ella.
Felices 17, para mí misma,

lunes, 6 de junio de 2016

Palomo 666

Eso de que el demonio es un ángel caído es falso, solo es un ángel que tropezó con un amor indebido.  666, el número de besos que le robó a su amado antes de ser descubierto y expulsado del paraíso; 666, el número de lágrimas que le resbalaron por su rostro al descubrir que a él le tocaba ser el malo en aquella trágica historia de amor.

Fue un duro golpe descubrir que, mientras a él todos lo odiaban, a Dios más lo adoraban, por haber expulsado el mal de entre sus filas, sin saber que estaba apartando al amor de su vida.
  Ruptura dolorosa después de 33 años del nacimiento de su único hijo. Vientre de alquiler que le costó su relación y el diablo de Dios por siempre se separó.

Destierro, abandono, soledad e incomprensión, es todo lo que ganó de aquel trágico tropezón con el maldito amor. Todos dicen que fue Dios el que lo inventó ¡Menuda equivocación!, solo lo llenó de desilusión, falsas esperanzas y peores aventuras que nunca llegan a nada, salvo para que uno ame más.

666, sufrió mucho por amor porque su palomo se fue a dejar la semilla que le traería la alegría, pero cuando regresó, la chispa se apagó. Supongo que por eso el infierno está en llamas, para que cuando Dios mire hacía el, se dé cuenta de que nunca lo olvidó y de que todavía lo ama.

666, el número de días y noches que duró ese amor; y su número de la suerte en el maldito se transformó.
    Palomo sin alas, que no vuela ya, solo puede caminar por la soledad; perdónalo, vuelve a amar y así la paz al mundo regresará.

lunes, 2 de mayo de 2016

J.R.G

(J )oder, dentro de nada ya va a hacer dos años desde que te hablé por primera vez, ¿Quién me iba a decir a mí que después de una simple frase de cortesía se desatarían miles de frases de amistad? ¿Qué al fin y al cabo, ser poco mañosa es lo mejor que me ha podido pasar? Sí, estoy aún alucinada por todo lo que pasó desde aquel día; creo que en ese instante perdí toda le vergüenza que te tenía.

(R)ecuerdos que no paran de acosar mi memoria cada tres por cuatro, sonrisas que me irrumpen los sueños, frases que tengo grabadas a fuego en mi mente, palabras que las tengo siempre calladas, pero que tal día como hoy, tienen ganas de salir por fin.

No será la primera vez que te voy a decir que me gustas, pero me encanta repetírtelo para que lo tengas siempre presente, que si algún día, tú, llegas a sentir algo por mi insignificante persona; yo estaré aquí, esperándote con los trozos de mi corazón en una mano y con celo en la otra por si tengo que reparar el tuyo con piezas del mío.
Decirte, que todo lo que quise saber de tu pasado era para conocer en qué momento exacto de tu vida me enamoraría yo de ti si te conociese antes, que facetas de un pequeño tú me pueden llegar a enamorar... Solo busco eso que me hizo fijarme en ti en un pasado no muy lejano.
Intento buscar por todos los rincones cosas que pueda tener en común contigo, como Harry potter, The Walking Dead, Martin Garrix (la música electrónica en general), nuestro mutuo mal perder, que te guste el ajedrez, lástima que Star Wars no esté entre ellas también.

(G)racias por hacer que mis días se vuelvan un poco mejores cada vez que hablamos y permitirme poder "acompañarte" en tu viaje al mundo donde nacen todas mis paranoias con respecto a mi desaparición total de tú vida, a mi reemplazo por gente con la compartes más cosas, entre esas cosas... Tu maravilloso don de hacer puro arte.


Me despido ya de ti, por ahora...

jueves, 7 de abril de 2016

¡Hey! Que esta es para ti.

Tengo que escribirte todo lo que pienso de una vez por todas. Me da igual que la demás gente lo lea, pero ya les digo ahora que no es para ellos y que si quieren dejar de leer a partir de aquí, lo comprenderé, no me importará que lo hagan.

Esto es todo para ti, quiero decirte que te quiero, claro que te quiero, incluso me atreveré a decir que te amo, aún sin tener claro lo que este sentimiento implica. Llegaste a ser una persona muy importante para mí, una persona que hizo que mi mundo personal cambiase de órbita y dejase de pensar solo en mí. Ya te lo he dicho mil veces, lo siento mucho si en algún momento soy muy pesada, lamento si no me sé explicar, odio cuando me enfado contigo sin razón aparente; pero lo que pasa es que en mi cabeza tengo miles de motivos. Siento que a veces te trate como si fueses mi pareja aunque en mi interior sé que no lo eres y que nunca lo serás.

Pero si hay algo que lamento más que otra cosa en el mundo, es el hecho de haberte hablado en aquel pasillo, no debí hacerlo, porque en estos momentos estaría feliz y lo más importante, ya te habría olvidado... Cosa que intento, pero cada vez me hace más cuesta arriba porque a cada cosa que veo o escucho, pienso en ti; para mí Harry Potter ha cogido otro significado, la música electrónica se ha convertido en mis baladas de amor, los cuadros, las esculturas, las fotografías, ¡Todo lo que sea arte me recuerda a ti!  Solo con tener un lápiz en mis manos tengo el instinto feroz de escribir tu inicial, de grabar ese momento en la hoja, para cuando la vuelva a ver recuerde que en aquel momento pensé en ti, como hago todo el tiempo de mi vida.

Y lo que más odio de todo, es que tú no tienes culpa de nada, en ningún momento me diste esperanza pero tampoco me las quitabas por miedo a mi reacción; pues ahora te lo digo, creo que me sería de lo mejor, aunque creo que no cambiaría nada. Aunque sepa que con el alma rota y el corazón hecho pedazos te seguiría queriendo, seguiría mirando el pingüino que tengo enmarcado junto al trébol, para obtener suerte en un relación hipotética.


Creo que esto es todo lo que te quiero decir, pero esto no es todo lo que te quiero.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Si no es mucho pedir...

Esta entrada te la dedico toda a ti, aunque la mayor parte de ellas te pertenecen. No nos conocemos mucho pero lograste que sintiese amor, o algo parecido; hiciste que supiese lo que son los celos, el temor de perder algo que nunca tuviste, me enseñaste que no se puede tener todo lo que quieres y que no tosas las personas te quieren como tú a ellas.

A pesar de todo eso, no te puedo olvidar. Aunque lo intenté con todo mi ahínco, porque lo que siento es una gran atracción mental; me encanta como juegas con mi mente ya que no puedes o quieres, con mi cuerpo...

Esta entrada te la dedico junto a todas las sonrisas y lágrimas, carcajadas y llantos, curas y heridas que también te pertenecen; ¡Cómo puedo proponerme olvidarte! Si todo lo que soy te pertenece a ti, sería como intentar olvidarme de mí. Yo ya no soy persona, ni carne, ni hueso, solo soy recuerdos, un montón de recuerdos de una vida que empieza a serlo en el instante que empezamos a mirarnos, hablarnos, sentirnos... Aunque esto último ambos lo hiciésemos de manera diferente ¡Cómo todo lo demás!

Yo lo imaginaba como en una película, tú como algo que ocurre en tu vida; como algo normal, y pensar esto, saber esto, es lo que empuja a tu recuerdo al acantilado para que desaparezca y yo junto a él; pero no, no puedo hacerlo mientras me quede un poco de esperanza, de ilusión, de deseo, de amor... No quiero acabar con tus recuerdos, no puedo acabar con ellos aunque esta maraña de hilos me esté empezando a rodear el cuello para acabar con mi vida, porque o yo los mato o ellos me matan; aunque siempre voy a mantener la esperanza de que vengas a liberarme, y juntos, formar nuevos y mejores recuerdos, y si no es mucho pedir...


¡Qué ambos sintamos lo mismo! que ambos muramos el uno por el otro, que el resto de la gente piense... ¡Qué piense lo que le des la real gana! porque en nuestro mundo de amor ya no va a haber más gente a parte de nosotros, ¡Qué más de dos ya son multitud!; haz realidad este deseo, si no es mucho pedir...

jueves, 31 de diciembre de 2015

365 días

365 días que han pasado ya. 365 días que no volverán. 365 días en los que mi misión de enamorarte fue un fracaso total. No quiero abandonar, pero creo que voy a guardar mi amor en su trinchera, en mi corazón, para que se recupere de las heridas sufridas durante estos 365 días.


Retirada temporal, para que un día de estos empieces a notar mi ausencia y te des cuenta de que me necesitas, si no te enamoras antes de ella... Sí, porque con la suerte que tengo, seguro que en una semana te enamoras de mi silencio, de mi desaparición cosa que mi cuerpo no logró en estos 365 días.

jueves, 29 de octubre de 2015

Querido lunes, odiado jueves

Todo el mundo tiene la extraña costumbre de odiar las cosas que están al principio o que ocurren por primera vez. Unos de los ejemplos más claros que se me ocurren es ese odio existencial que tienen las personas hacia el pobre y odiado lunes.

Él es el primer día de la semana y nos indica que los recuerdos borrosos del fin de semana ya son algo muy lejano que no volverás a recordar nunca más. Que es el día en el que tienes que volver a tus labores habituales; ¡Pobre e incomprendido lunes! ¿Por qué no le hacemos igual que le hicimos al número 13? Antes era el de la mala suerte, y ahora es el favorito de mucha gente, hagamos que le pase lo.

Empecemos a odiar a los jueves, que siempre andan en medio de todas las cosas, que nos dicen que tiene complejo de viernes pero no le llega ni a la suela de los zapatos. Sí, yo quiero que el odio que le tienen a los lunes se les pase a los jueves, que son muy pesados... Recuerdo lo pesadas que eran las clases ese día, el odio que tenía cada vez que poníamos un examen en jueves.

No, no odio los jueves solo por el colegio ni por el nombre que le ha tocado, que lo hace aún más pesado; también odio a los jueves porque fue el triste día en el que él me abandonó y para siempre de este mundo se marchó. Sí, el jueves se tiñó de sangre porque fue el día en el que se llevaron a la mitad de mi vida, se llevaron a mi primer y verdadero amigo; por eso también detesto que odien a los primeros, porque él fue el primer hombre en mi vida, porque él fue el primero en llevarme a un concierto, porque él fue el primero en arrancarme una sonrisa...


Porque él fue el primer y el último hombre al que le llamé y le llamaré por siempre... <i>papá</i>; aunque en un triste y odiado jueves me abandonó para siempre.