sábado, 19 de septiembre de 2015

Margarita


Nadie sabe cuál es tu nombre, todo el mundo te llama Margarita por eso de tus cambios repentinos en las decisiones, que a veces, son en un mismo segundo, sino nosí. No sé qué decirte que no puedas suponer ya, que este es el motivo de que te acabasen desflorando.

Como no iba a ser de otra manera, acabaste entre mis brazos, para ver si yo podía montar el puzle de tus indecisiones. Sin pensar que tú también querías jugar, por eso, desmontabas el puzle de mi cabeza para luego volver a montarlo, haciendo que acabase más indeciso que tú, lo que provocó nuestra separación.

Ahora estoy con otra, cuando me dice que sí, es un sí rotundo, no hay vuelta de hoja. Empiezo a extrañar tus sinos y nosis. ¿Te acuerdas de aquel ramo de rosas que te regale? ¿No? Es lo normal, porque nunca pude dártelo, y este es el motivo:

Antes de ir a la floristería, te pregunté ¿Rosas rojas o rosas?, rosas me dijiste, cuando llegué a la puerta recibo un mensaje tuyo, rojas tenía escrito; entré y le pedí rosas rojas, cuando me las dio recibí otro mensaje tuyo, rosas decía esta vez; y justo cuando iba a pagar un ramo de rosas rosas, recibo un nuevo mensaje tuyo que pone, rojas. Al final, decidí abandonar la idea de comprarte rosas rojas o rosas, y me decante por un ramo de margaritas, como tú.

Te digo esto, porque aunque la persona con la que estoy ahora, me ha pegado muy bien las piezas de mi puzle mental, yo he sido capaz de quitarlas de su sitio para volver a la indecisión que tanto me recuerda a ti, Margarita; por eso decirte, que ahora quiero volver contigo, ahora no, ahora sí, ahora no, ahora sí...

Efectos colaterales

Los efectos colaterales del amor son:

Dolor del alma cada vez que está lejos, dolor insoportable al ver que no eres su última conexión. Pensamientos llenos de dudas cada vez que sale. Nervios incontrolables cada vez que habla con otra persona. Lágrimas en los ojos por pequeña que sea la discusión. Labios en busca demás cada vez que se separan vuestras bocas.

Dedos inquietos hasta que encuentran los lunares más perdidos de su espalda. Ojos perdidos hasta que encuentran ese tobogán de sus clavículas. Ausencia de música en tus oídos hasta que vuelves oír el latido de su corazón. No puedes oler nada más que ese olor de animales que dejáis en el cuarto después de demostrar os vuestro amor. Voz temblorosa que sólo se calma cuando hablas con él.

Sueños tristes si no aparece él por ninguno. Ropa sucia si no está impregnado de su aroma. Sonrisas vacías si no es él el motivo. Corte de digestión si no tomas sus labios de postre. Mensajes sin razón si no es él el receptor. Colores sin brillo si no está el presente. Camas con sábanas frías si no está acurrucado a tu lado. Mañanas malas si sabes que ese día no lo vas a ver. Noches oscuras si no ves sus ojos al mirar las estrellas.

Pasos hacía el vacío si no va a tu lado. Ecuaciones sin resultado si él no es la incógnita del amor. Ventanas sin paisaje sino pisasteis esos campos. Bolígrafos sin tinta sino escriben para él. Chicles sin sabor porque no salen de su boca. Folios en blanco cuando vuestra historia no está escrita allí. Lluvia que no moja porque no lo tienes a tu lado para poder bailar. Música sin ritmo si no te viene él a la cabeza cuando la escuchas. Esconderte no es tan divertido si sabes que cuando te encuentren no van a tirarte al suelo para besarte.

Cada vez que leas un libro jamás te vas a enamorar de ningún personaje ya que él ocupa todo tú corazón. Los días soleados parecerán nublados si no os acostáis juntos en el jardín. Vueltas que no te marean porque sabes que no vas a caer en sus brazos. Da igual que tu equipo pierda; al final siempre jugáis a la revancha de los besos.

Velas que se apagan a cada suspiro de su ausencia. Diccionarios incompletos si su nombre no aparece en la definición de amor. Ningún café te despertará tanto como ese de sus ojos. Tu mayor analgésico serán sus manos deslizándose sobre tu vientre. Los bombones te serán amargos sino los comes sobre su ombligo.

Si te pierdes querrá decir que no te acompaña en el camino en ese momento. Puertas cerradas porque él tiene la llave guardada en vuestro lugar secreto. El tiempo se detiene si sabes que no lo volverás a abrazar hasta que pasen unas 24h. Los radiadores no te darán la mitad de calor que su respiración entrecortada en tu nuca. Nervios en la barriga porque te has puesto el mejor vestido sin saber si realmente lo vas a ver.

Pájaros callados porque no está él para hacerles cantar. Serás como un perro sin gatos que perseguir. Serás como un león sin una selva para ser el rey. Quitarte la ropa no es igual si él no te ayuda.
Ponerte camisetas anchas pierde la gracia si no es él el propietario. Las colonias de hombre no serán lo mismo si no la tiene sobre su cuerpo. Los sofás no serán ni la mitad de cómodos que su regazo. 

Mochilas vacías si no están llenas de vuestros besos. En verano no necesitarás gafas de sol porque ya te acostumbraste al brillo de sus ojos. Las palomitas pierden la gracia si no se las puedes tirar a la cara. Los tatuajes serán como un repaso del camino de sus manos sobre tu cuerpo. Los sueños serán recuerdos de los días que pasaste a su lado.

El chocolate tendrá más sabor si se lo limpias de la comisura de sus labios. Ya no romperás la chapa de los refrescos al son del abecedario porque sabes que te va a tocar su inicial. Dejarás de quitarle pétalos a las margaritas porque solo cuenta el tulipán amarillo que te dio en vuestra primera cita. 
Siempre que vayas a llamar a casa; su voz vas a escuchar.

Tu viaje por el mundo termina entre sus piernas. Tu nada estará llena de su recuerdo. El porno no te complacerá ni la mitad que verla sonreír. No vas a buscar su mirada porque ya la encontraste con las manos. No habrá palabras suficientes para describir lo que te hace sentir. Te vas a estremecer cada vez que escuches como él pronuncia tu nombre.

Un escalofrío recorrerá todo tu cuerpo cada vez que te susurre algo al oído. Si estás con él hasta alcanzar el Sol es posible. Tu mayor tortura será no poder verlo. Tendrás insomnio cada noche si de día no estuvisteis juntos. Morderte el labio no es lo mismo si él no lo hace después. Escribir no es lo mismo si él no es tu fuente de inspiración. Los sueños serán como un vídeo de vuestra historia.

Las luces serán innecesarias si él se pone a sonreír. Su sonrisa de medio lado te enamorará más que cualquiera de oreja a oreja. Las hojas solo se te quedarán en el pelo si él está cerca para quitártelas. Los altavoces permanecerán mudos cada vez que él te hable. Tus caderas se moverán al son de sus palabras. Sentirás un breve cosquilleo en tu bajo vientre cada vez que os crucéis.

Las aceras se harán estrechas a vuestros pies para que vayáis bien juntos. El amarillo será un buen color porque lo tiene sobre sus pantalones... Hay demasiados efectos colaterales y los que me faltan por escribir, por eso, quiero decirte, que el efecto colateral de que tú y yo estemos separados es que haces que mi cuerpo sienta todo esto pero sin tener motivo. Es que haces que dedique mi tiempo a escribir esto en vez de gastarlo poniéndolo en práctica.

sábado, 7 de febrero de 2015

Simples palabras

No puedo sonreír en este momento, no puedo llorar ni gritar porque eso no lo siento. En esta cárcel, si sonrío me tratan de loca y nunca podré salir y si lloro me darán la libertad. Yo tengo las lágrimas y los gritos callados, lo único que hago es sonreír de medio lado, porque  no saben si estoy triste o contento.

 Escribir esto con la boca no es fácil, pues lo brazos los tengo sujetos por una estúpida camisa de fuerza. Me parece fatal que por decir lo que pienso me hayan atado, no se dan cuenta de que mis palabras fueron escuchadas y por lo menos en una persona guardadas. Me podéis matar pero el recuerdo vivo quedará.

Escucho sus pasos avanzar para mi alma callar, pero este folio lo podré guardar y tú lo leerás, por favor, no estaba loco, solo decía lo que creía y lo que creo. Pueden encerrar a una persona por decir lo que piensa pero ese pensamiento libre queda y ahora lo están demostrando a la vez que me encarcelan pero como solamente soy una loca ¿Qué le importa?


A los locos nadie los escucha y si  no me equivoco tú también eres un loco, porque también estás aquí encerrado ¿Realmente estamos locos? Yo no lo creo, e incluso me atrevo a decir que los locos son ellos, creyendo que unas camisas de fuerza van a callar nuestras palabras, por eso, cundo vuelva a tener la boca vacía me pondré a gritar y ahora podrán decir que soy un loco, pero esta vez... tendrán razón.

viernes, 6 de febrero de 2015

Último adiós

La tinta resbala por mi brazo, esa tinta con la que escribe mi corazón. Este texto va dedicado para ti, por eso, mi tinta corre muy veloz. Mi cuchillo es el mejor bolígrafo que nunca tuve entre mis manos y tus insultos son mi mejor inspiración ¡Lástima que nadie entienda mi arte!, este arte que me deja marca en el tintero haciendo que, cada vez que salga lo tenga que tapar con un poco de maquillaje.

Mis textos solo hablan de soledad, ¿Por qué será? No te voy a culpar, porque la culpa es mía, siempre cerrando las puertas de mi corazón y para una vez que las abro tengo la necesidad de escribirlo en lo que yo llamo “Mi libreta de notas para toda la vida”, porque nunca lo olvidaré gracias a mi bolígrafo y a mi tinta especial.

Lloro a cada palabra que escribo de "nuestra" historia, aunque realmente es de todos, pues parece ser que a ti te van las orgías, pero en todas solo me dan a mí por culo, me conformo con saber que los piropos me los llevo yo "fea", "gorda", "puta", "zorra", "inútil". Tanto me gustan tus piropos que cada nuevo que escribo me entra más fácil en el corazón y mis lágrimas saltan ya de emoción.


Cada vez que vuelvo del colegio, no me voy encerrar a la habitación, si no que me meto en la bañera, mi gran escritorio blanco, que con las ganas que tengo de escribir tu nuevo piropo de hoy "guarra" lo tiño rápidamente todo de tinta, esa tinta rojo sangre que sala directo del corazón, de tu corazón.

jueves, 15 de enero de 2015

Quiero

Me paro a pensar que hay que tener para no pensar. Para olvidarme de todo y dejar todo lo bueno y todo lo malo a un lado para poder entrar, aunque sea por primera vez, en un sentimiento neutro; en un sentimiento que no lo sea, porque quiero que no me deje sentir.

Quiero poder mirar a las estrellas y que no me recuerde el brillo de tus ojos, quiero mirar al mar y no acordarme de tus calzoncillos al pie de mi cama. Quiero poder llorar sin sentir los motivos, esos motivos que tus labios conocen.

Quiero reír sin recordar que antes lo hacía siempre que estaba a tu lado. Solo quiero... Dejar de recordarte, quiero borrar los recuerdos en los que estas presente, esos recuerdos en los que en nuestra piel se podía escuchar la electricidad que saltaba con el contacto de nuestro sudor, con el contacto de nuestros labios, con el contacto de nuestras almas entrelazándose y haciendo que cuando nos separamos se sienten vacías y se abrazan a lo primero que ven, aunque eso significa agarrarse a un clavo ardiendo.

Quiero recuperar todas las lágrimas que derramé por tu culpa para derramarlas de nuevo, pero esta vez con sentimientos vacíos. Quiero olvidar lo malo que pasé a tu lado, aunque eso signifique olvidarme del pasado. Quiero tener ese sentimiento, el sentimiento de que no siento, este triste o este contenta. Quiero tener ese sentimiento que me diga que ya te olvidé pero que un futuro nos encontraremos.


Quiero dejar de pensar, pero ese lugar que debería estar en blanco, está lleno de tu recuerdo.

viernes, 26 de diciembre de 2014

Bajo la chimenea

El 25 de Diciembre, me levanté para mirar si había algo debajo de la chimenea. Nada, estaba todo como la noche anterior, al parecer Papá Noel se olvidó de visitar mi casa, pues no dejo ni una nota. Podría dejarme un "Su corazón ya lo regalé" o un "Agotado, ya te lo traen los reyes", pero no.

Todo estaba vació, las galletas y la leche que dejara allí la noche anterior ni las tocó, definitivamente, pasó de mi casa, paso de mi chimenea, de mis calcetines, de mi comida, de mi carta, en definitiva, paso de mí.

Yo solo le pedí el corazón de la persona que amo, pero parece que ni siquiera Papá Noel me lo puede traer. Supongo que porque alguien más guapa, más lista, más rica, más importante, más amable, más simpática, más perfecta ya lo pidió antes y el señor Noel, tras consultarle a Cupido decidió que ella debería ganar.


Supongo que tengo celos, de que todos ahora estén disfrutando de su regalo y yo, tenga que dejar todos los planes que tenía preparados para nosotros en un rincón, marginados, sin poder llevarlos a cabo. Todo porque una persona que puede hacer volar a  los renos, no es capaz de regalar un corazón.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Pequeña mandarina

Hoy he descubierto, que para encontrar al amor de verdadero tengo que estar con tres personas casi iguales, pero a la vez distintas. Porque cada una será más grande que  la anterior, sí, yo estoy hablando de medias naranjas, pero antes de llegar a esta, hay que pasar por la media clementina y por la media mandarina. Se parecen mucho, pero realmente no dan la talla.

A mi media clementina, ya la encontré, pero no funcionó, teníamos muchas cosas en común pero no era suficiente grande y amplia para mí. Realmente parecía ser más mi hermano pequeño que mi novio, por eso no funcionó, porque no había amor de verdad, sólo una buena amistad.

Mi media mandarina, también la abandoné, esta era más lo que yo buscaba, se parecía mucho al amor que deseaba, pero, realmente era eso... Una pequeña mandarina, no llegaba  a la naranja que yo estaba buscando, y que la acabé encontrando. Aun así, a mi media mandarina le extraño, porque a diferencia de la clementina, él era para mí, como un gran amigo, de esos que te alegran el día aunque estés en el peor momento de tu vida.

Y ahora, es el turno de mi media naranja, ¿La encontré? Sí, claro que la encontré. Estaba colgada en el baño y era tal cual yo. Sí, mi media naranja es el espejo, siempre siendo sincero y diciéndome que hasta que yo no me hiciese una naranja entera, no sabría nunca que es el amor. Y ahora que por fin estoy completa, le encontré, también era una naranja completa, por eso le pude dar una de mis mitades, pero la otra seguiría siendo yo.

Por si algún día me hace daño, no moriré, porque me queda otra mitad con la que volver a arriesgar y él también tendrá una nueva oportunidad. Por eso no puedes amar a nadie si primero no te amas a ti, porque serás una naranja incompleta y si te llevan esa mitad que tú eres, desaparecerás para siempre.


Intenta completarte y luego ya te podrás partir para ser la mitad de alguien y hacer de ahí una naranja nueva, hecha por dos trozos de dos naranjas completas y diferentes, y que cada una sigue conservando lo que es; una mitad libre y otra dependiente, para tener siempre igualada la balanza.