miércoles, 17 de febrero de 2016

Si no es mucho pedir...

Esta entrada te la dedico toda a ti, aunque la mayor parte de ellas te pertenecen. No nos conocemos mucho pero lograste que sintiese amor, o algo parecido; hiciste que supiese lo que son los celos, el temor de perder algo que nunca tuviste, me enseñaste que no se puede tener todo lo que quieres y que no tosas las personas te quieren como tú a ellas.

A pesar de todo eso, no te puedo olvidar. Aunque lo intenté con todo mi ahínco, porque lo que siento es una gran atracción mental; me encanta como juegas con mi mente ya que no puedes o quieres, con mi cuerpo...

Esta entrada te la dedico junto a todas las sonrisas y lágrimas, carcajadas y llantos, curas y heridas que también te pertenecen; ¡Cómo puedo proponerme olvidarte! Si todo lo que soy te pertenece a ti, sería como intentar olvidarme de mí. Yo ya no soy persona, ni carne, ni hueso, solo soy recuerdos, un montón de recuerdos de una vida que empieza a serlo en el instante que empezamos a mirarnos, hablarnos, sentirnos... Aunque esto último ambos lo hiciésemos de manera diferente ¡Cómo todo lo demás!

Yo lo imaginaba como en una película, tú como algo que ocurre en tu vida; como algo normal, y pensar esto, saber esto, es lo que empuja a tu recuerdo al acantilado para que desaparezca y yo junto a él; pero no, no puedo hacerlo mientras me quede un poco de esperanza, de ilusión, de deseo, de amor... No quiero acabar con tus recuerdos, no puedo acabar con ellos aunque esta maraña de hilos me esté empezando a rodear el cuello para acabar con mi vida, porque o yo los mato o ellos me matan; aunque siempre voy a mantener la esperanza de que vengas a liberarme, y juntos, formar nuevos y mejores recuerdos, y si no es mucho pedir...


¡Qué ambos sintamos lo mismo! que ambos muramos el uno por el otro, que el resto de la gente piense... ¡Qué piense lo que le des la real gana! porque en nuestro mundo de amor ya no va a haber más gente a parte de nosotros, ¡Qué más de dos ya son multitud!; haz realidad este deseo, si no es mucho pedir...

jueves, 31 de diciembre de 2015

365 días

365 días que han pasado ya. 365 días que no volverán. 365 días en los que mi misión de enamorarte fue un fracaso total. No quiero abandonar, pero creo que voy a guardar mi amor en su trinchera, en mi corazón, para que se recupere de las heridas sufridas durante estos 365 días.


Retirada temporal, para que un día de estos empieces a notar mi ausencia y te des cuenta de que me necesitas, si no te enamoras antes de ella... Sí, porque con la suerte que tengo, seguro que en una semana te enamoras de mi silencio, de mi desaparición cosa que mi cuerpo no logró en estos 365 días.

jueves, 29 de octubre de 2015

Querido lunes, odiado jueves

Todo el mundo tiene la extraña costumbre de odiar las cosas que están al principio o que ocurren por primera vez. Unos de los ejemplos más claros que se me ocurren es ese odio existencial que tienen las personas hacia el pobre y odiado lunes.

Él es el primer día de la semana y nos indica que los recuerdos borrosos del fin de semana ya son algo muy lejano que no volverás a recordar nunca más. Que es el día en el que tienes que volver a tus labores habituales; ¡Pobre e incomprendido lunes! ¿Por qué no le hacemos igual que le hicimos al número 13? Antes era el de la mala suerte, y ahora es el favorito de mucha gente, hagamos que le pase lo.

Empecemos a odiar a los jueves, que siempre andan en medio de todas las cosas, que nos dicen que tiene complejo de viernes pero no le llega ni a la suela de los zapatos. Sí, yo quiero que el odio que le tienen a los lunes se les pase a los jueves, que son muy pesados... Recuerdo lo pesadas que eran las clases ese día, el odio que tenía cada vez que poníamos un examen en jueves.

No, no odio los jueves solo por el colegio ni por el nombre que le ha tocado, que lo hace aún más pesado; también odio a los jueves porque fue el triste día en el que él me abandonó y para siempre de este mundo se marchó. Sí, el jueves se tiñó de sangre porque fue el día en el que se llevaron a la mitad de mi vida, se llevaron a mi primer y verdadero amigo; por eso también detesto que odien a los primeros, porque él fue el primer hombre en mi vida, porque él fue el primero en llevarme a un concierto, porque él fue el primero en arrancarme una sonrisa...


Porque él fue el primer y el último hombre al que le llamé y le llamaré por siempre... <i>papá</i>; aunque en un triste y odiado jueves me abandonó para siempre.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Triste realidad

En un rincón de la sala con el pelo delante de la cara y sus brazos sujetan con mucha fuerza a sus rodillas que son todo hueso. Lleva un pequeño camisón con un agujero en el lugar del corazón; antes era blanco con flores azules, ahora ya no se ven las flores y el blanco se ha convertido en gris.

 Su locura y su tristeza se puede observar en sus despeinados cabellos y en su vacío mirar, ¿Qué la llevó a la locura? No se sabe, ni siquiera ella lo tiene del todo claro, o si lo sabe; lo tiene muy guardo en se agujero que le hace de corazón. Todo es negro a su alrededor, puede que haya algún que otro matiz gris, pero oscuro, eso sí.

No habla con nadie ni nadie quiere hablar con ella, el mundo está en calma pero no SU mundo, en el mundo de ella siempre hay tormenta, todo está mojado, hay un montón de gatos abandonados en compañía de mucha gente que también vive en la calle, pequeñas fogatas echas con los títulos universitarios que tanto le han costado a sus padres; los robos están presentes día a día pero no la policía, pena que no roben sus pensamientos...

 Las violaciones ocurren detrás de cada puerta que tiene en su mente, los golpes que le da su padre a su madre ella los siente también; cada noche, al marchar el Sol se escuchan disparos, sillas cayendo y cuerpos colgando por el cuello.

 Sí, ella vive en el mundo de la triste realidad, mientras todos siguen con la venda en los ojos viviendo en un mundo feliz, a ella ya hace mucho que se le cayó, y se dio cuenta de todas las mentiras, que... hagas lo que hagas todo te va a conducir al pecado, nadie se va a liberar de la tentación de la carne, aunque solo sea de pensamiento.

No, ella no está para este estúpido y cruel mundo, por eso se saca el cuchillo de debajo del camisón y su mundo negro de rojo se tiñó.

viernes, 2 de octubre de 2015

147 pecas

Vacío, soledad, tristeza, eso es todo lo que puedes ver a través de los ojos de la chica de las 147 pecas que le relucen sobre su pálida y fina piel.

 Su pelo castaño es largo y ondulado, y parece que puedes ver el mar en el desierto; lo que más me enamora es cuando lo recoge en un moño y puedes observar las cuervas de su cuello, que te incitan a querer tocar cada milímetro con tus labios y subir hasta mordisquearle las orejas mientras hundes la nariz en su cabello y aspiras todo su aroma.
   Porque su pelo huela a primavera, incluso si cierras los ojos, puedes escuchar a los pájaros cantar y al agua correr por un pequeño arroyo; pero este precioso paisaje también es su cuerpo. Sus ojos verdes, como los prados más hermosos del mundo, supongo que tienen ese color por lo mucho que llueve en ellos.

 Su nariz, es perfecta, en ella se encuentran concentradas la mayoría de sus pecas, que me recuerdan a las flores alzándose sobre un campo nevado, y esos labios... rojo intenso, nunca he tenido la oportunidad de recibir una palabra de ellos, pero aun así me han hecho sentir como un lobo hambriento deseando que ese sea el bocado que más le sacie.

 Su cuerpo es perfecto, tiene curvas tan pronunciadas que da pena que estén siempre tan ocultas, y sus pechos... eso sí es perfección. Y desprende ese olor tan dulce que ninguna chuchería conseguirá jamás. En su pecho me pierdo cuando sube y cuando baja por el latir de su destrozado corazón; que tiene las puntas tan afiladas que me hacen pensar que son las causantes de las marcas en sus muñecas y en sus piernas.


Porque ella está harta de la pureza de su blanca piel y le gusta ver como la nieve se va tiñendo lentamente de rojo, por cada "defecto" que se ve. Antes era la chica de las 147 pecas ahora la conozco por la chica de los 700 cortes.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Margarita


Nadie sabe cuál es tu nombre, todo el mundo te llama Margarita por eso de tus cambios repentinos en las decisiones, que a veces, son en un mismo segundo, sino nosí. No sé qué decirte que no puedas suponer ya, que este es el motivo de que te acabasen desflorando.

Como no iba a ser de otra manera, acabaste entre mis brazos, para ver si yo podía montar el puzle de tus indecisiones. Sin pensar que tú también querías jugar, por eso, desmontabas el puzle de mi cabeza para luego volver a montarlo, haciendo que acabase más indeciso que tú, lo que provocó nuestra separación.

Ahora estoy con otra, cuando me dice que sí, es un sí rotundo, no hay vuelta de hoja. Empiezo a extrañar tus sinos y nosis. ¿Te acuerdas de aquel ramo de rosas que te regale? ¿No? Es lo normal, porque nunca pude dártelo, y este es el motivo:

Antes de ir a la floristería, te pregunté ¿Rosas rojas o rosas?, rosas me dijiste, cuando llegué a la puerta recibo un mensaje tuyo, rojas tenía escrito; entré y le pedí rosas rojas, cuando me las dio recibí otro mensaje tuyo, rosas decía esta vez; y justo cuando iba a pagar un ramo de rosas rosas, recibo un nuevo mensaje tuyo que pone, rojas. Al final, decidí abandonar la idea de comprarte rosas rojas o rosas, y me decante por un ramo de margaritas, como tú.

Te digo esto, porque aunque la persona con la que estoy ahora, me ha pegado muy bien las piezas de mi puzle mental, yo he sido capaz de quitarlas de su sitio para volver a la indecisión que tanto me recuerda a ti, Margarita; por eso decirte, que ahora quiero volver contigo, ahora no, ahora sí, ahora no, ahora sí...

Efectos colaterales

Los efectos colaterales del amor son:

Dolor del alma cada vez que está lejos, dolor insoportable al ver que no eres su última conexión. Pensamientos llenos de dudas cada vez que sale. Nervios incontrolables cada vez que habla con otra persona. Lágrimas en los ojos por pequeña que sea la discusión. Labios en busca demás cada vez que se separan vuestras bocas.

Dedos inquietos hasta que encuentran los lunares más perdidos de su espalda. Ojos perdidos hasta que encuentran ese tobogán de sus clavículas. Ausencia de música en tus oídos hasta que vuelves oír el latido de su corazón. No puedes oler nada más que ese olor de animales que dejáis en el cuarto después de demostrar os vuestro amor. Voz temblorosa que sólo se calma cuando hablas con él.

Sueños tristes si no aparece él por ninguno. Ropa sucia si no está impregnado de su aroma. Sonrisas vacías si no es él el motivo. Corte de digestión si no tomas sus labios de postre. Mensajes sin razón si no es él el receptor. Colores sin brillo si no está el presente. Camas con sábanas frías si no está acurrucado a tu lado. Mañanas malas si sabes que ese día no lo vas a ver. Noches oscuras si no ves sus ojos al mirar las estrellas.

Pasos hacía el vacío si no va a tu lado. Ecuaciones sin resultado si él no es la incógnita del amor. Ventanas sin paisaje sino pisasteis esos campos. Bolígrafos sin tinta sino escriben para él. Chicles sin sabor porque no salen de su boca. Folios en blanco cuando vuestra historia no está escrita allí. Lluvia que no moja porque no lo tienes a tu lado para poder bailar. Música sin ritmo si no te viene él a la cabeza cuando la escuchas. Esconderte no es tan divertido si sabes que cuando te encuentren no van a tirarte al suelo para besarte.

Cada vez que leas un libro jamás te vas a enamorar de ningún personaje ya que él ocupa todo tú corazón. Los días soleados parecerán nublados si no os acostáis juntos en el jardín. Vueltas que no te marean porque sabes que no vas a caer en sus brazos. Da igual que tu equipo pierda; al final siempre jugáis a la revancha de los besos.

Velas que se apagan a cada suspiro de su ausencia. Diccionarios incompletos si su nombre no aparece en la definición de amor. Ningún café te despertará tanto como ese de sus ojos. Tu mayor analgésico serán sus manos deslizándose sobre tu vientre. Los bombones te serán amargos sino los comes sobre su ombligo.

Si te pierdes querrá decir que no te acompaña en el camino en ese momento. Puertas cerradas porque él tiene la llave guardada en vuestro lugar secreto. El tiempo se detiene si sabes que no lo volverás a abrazar hasta que pasen unas 24h. Los radiadores no te darán la mitad de calor que su respiración entrecortada en tu nuca. Nervios en la barriga porque te has puesto el mejor vestido sin saber si realmente lo vas a ver.

Pájaros callados porque no está él para hacerles cantar. Serás como un perro sin gatos que perseguir. Serás como un león sin una selva para ser el rey. Quitarte la ropa no es igual si él no te ayuda.
Ponerte camisetas anchas pierde la gracia si no es él el propietario. Las colonias de hombre no serán lo mismo si no la tiene sobre su cuerpo. Los sofás no serán ni la mitad de cómodos que su regazo. 

Mochilas vacías si no están llenas de vuestros besos. En verano no necesitarás gafas de sol porque ya te acostumbraste al brillo de sus ojos. Las palomitas pierden la gracia si no se las puedes tirar a la cara. Los tatuajes serán como un repaso del camino de sus manos sobre tu cuerpo. Los sueños serán recuerdos de los días que pasaste a su lado.

El chocolate tendrá más sabor si se lo limpias de la comisura de sus labios. Ya no romperás la chapa de los refrescos al son del abecedario porque sabes que te va a tocar su inicial. Dejarás de quitarle pétalos a las margaritas porque solo cuenta el tulipán amarillo que te dio en vuestra primera cita. 
Siempre que vayas a llamar a casa; su voz vas a escuchar.

Tu viaje por el mundo termina entre sus piernas. Tu nada estará llena de su recuerdo. El porno no te complacerá ni la mitad que verla sonreír. No vas a buscar su mirada porque ya la encontraste con las manos. No habrá palabras suficientes para describir lo que te hace sentir. Te vas a estremecer cada vez que escuches como él pronuncia tu nombre.

Un escalofrío recorrerá todo tu cuerpo cada vez que te susurre algo al oído. Si estás con él hasta alcanzar el Sol es posible. Tu mayor tortura será no poder verlo. Tendrás insomnio cada noche si de día no estuvisteis juntos. Morderte el labio no es lo mismo si él no lo hace después. Escribir no es lo mismo si él no es tu fuente de inspiración. Los sueños serán como un vídeo de vuestra historia.

Las luces serán innecesarias si él se pone a sonreír. Su sonrisa de medio lado te enamorará más que cualquiera de oreja a oreja. Las hojas solo se te quedarán en el pelo si él está cerca para quitártelas. Los altavoces permanecerán mudos cada vez que él te hable. Tus caderas se moverán al son de sus palabras. Sentirás un breve cosquilleo en tu bajo vientre cada vez que os crucéis.

Las aceras se harán estrechas a vuestros pies para que vayáis bien juntos. El amarillo será un buen color porque lo tiene sobre sus pantalones... Hay demasiados efectos colaterales y los que me faltan por escribir, por eso, quiero decirte, que el efecto colateral de que tú y yo estemos separados es que haces que mi cuerpo sienta todo esto pero sin tener motivo. Es que haces que dedique mi tiempo a escribir esto en vez de gastarlo poniéndolo en práctica.